Cuando una madre cubana grita su dolor en redes sociales, no es por gusto ni por drama: es porque la vida de su hija pende de un hilo. Ese es el caso de Niuvis Figueredo, quien ha hecho un llamado desesperado para conseguir una visa humanitaria que le permita salvar a su pequeña Meral, de solo tres añitos, diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda Tipo BT.
Una guerrera de apenas tres años
Meral no es una niña común. Según cuenta su mamá, siempre fue alegre, valiente y con un espíritu guerrero capaz de iluminar hasta los días más grises. Pero la enfermedad llegó para poner a prueba a toda la familia. Después de meses de estudios, los resultados médicos no fueron alentadores: la médula ósea de la pequeña mostró infiltración, lo que complicó aún más el panorama.
Tratamientos duros, pero insuficientes
Durante ocho meses Meral recibió un tratamiento ambulatorio conocido como COAD, pero lamentablemente no dio los resultados esperados. Después fue ingresada en el Instituto de Hematología e Inmunología del Vedado, donde enfrentó fuertes quimioterapias. Al inicio parecía reaccionar bien, pero pronto la enfermedad volvió a ganar terreno.
La situación se tornó aún más crítica cuando desarrolló una anemia hemolítica autoinmune, una condición en la que su propio sistema inmunológico destruye los glóbulos rojos. En palabras de su madre: “En estos momentos está en riesgo… lo pide una madre desesperada. Es importante salvar a mi niña, aún está en tiempo”.
El clamor de una madre en redes sociales
No es la primera vez que Niuvis recurre a Internet para pedir ayuda. En junio ya había publicado una súplica similar, explicando que el único camino real de esperanza para Meral es un trasplante de médula en el extranjero. Ahora vuelve a pedir que su historia se haga viral, porque solo así puede llegar a las autoridades y organizaciones que tengan el poder de darle esa oportunidad.
El apoyo de la comunidad
Las redes sociales han comenzado a responder. La cantante cubana Dayamí La Musa compartió un mensaje de solidaridad pidiendo apoyo masivo para que esta pequeña guerrera consiga la visa que necesita. También la activista Idelisa Diasniurka Salcedo Verdecia denunció el caso, recordando la urgencia de actuar antes de que sea demasiado tarde.
Una historia que refleja la crisis de la salud en Cuba
Más allá de este caso puntual, la historia de Meral desnuda una realidad dolorosa: la crisis del sistema de salud cubano. Escasez de medicamentos, falta de insumos y ausencia de tratamientos avanzados hacen que miles de familias se enfrenten a un callejón sin salida. Para Meral, la única esperanza está fuera de Cuba.
Mientras tanto, su madre sigue firme, aferrada a la fe y al poder de la solidaridad. Porque cuando se trata de salvar a un hijo, no hay cansancio ni rendición. Y su grito, que ya recorre las redes, lo resume todo: “Por favor, lo pide una madre desesperada. Es importante salvar a mi niña”.