Una vez más, el gobierno de Nicolás Maduro salió al rescate de su aliado en La Habana, enviando un buque cargado con 6 mil toneladas de alimentos, fertilizantes y otros insumos para sostener al régimen castrista en medio de la profunda crisis que sufre la Isla.
El barco, llamado Manuel Gual, atracó este sábado en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, donde fue recibido por Manuel Marrero Cruz, primer ministro del régimen cubano, en un acto que la prensa oficialista trató de vender como “solidaridad entre pueblos hermanos”.
Según los reportes, la carga incluye productos para la alimentación de la población y la cría de animales, así como fertilizantes y semillas. Todo esto, presentado como un gesto de “contribución al bienestar del pueblo cubano”, aunque en la práctica sirva para tapar la ineficiencia y el abandono del régimen que lleva décadas sin garantizar la autosuficiencia alimentaria.
Un donativo que busca mantener la dependencia
Durante la ceremonia de recibimiento, Orlando Maneiro, embajador de Venezuela en Cuba, afirmó que este envío forma parte de un plan de “recuperación económica conjunta”. Sin embargo, es evidente que lo que sostiene esta relación es la dependencia mutua entre dos gobiernos cuestionados y sancionados internacionalmente.
Por su parte, Carlos Luis Jorge Méndez, ministro interino de Comercio Exterior, aseguró que el donativo se recibe “con cariño sincero del pueblo venezolano”, mientras en realidad la población cubana sigue haciendo colas interminables para conseguir lo básico, sin que la élite gobernante dé señales de cambiar el modelo que ha llevado al país al desastre.
Contexto de tensión internacional
Este gesto de Maduro llega en medio de un escenario complejo: Estados Unidos desplegó recientemente ocho buques de guerra en aguas del Caribe y el Pacífico en una operación antinarcóticos reforzada, interpretada como un mensaje directo al régimen venezolano.
Aun así, Díaz-Canel no perdió la oportunidad de ratificar su apoyo incondicional a Caracas. En redes sociales aseguró que “la fortaleza de la unión cívico-militar en Venezuela derrotará las amenazas imperialistas”, alineándose sin reservas con Maduro, quien enfrenta acusaciones de liderar el Cartel de los Soles y coordinar envíos masivos de cocaína hacia Estados Unidos.
Dos dictaduras, la misma estrategia
La Habana y Caracas comparten una misma narrativa: culpar al “imperio” mientras reprimen a sus pueblos y mantienen el control a cualquier costo. Con este envío, queda claro que la dictadura cubana sigue dependiendo de la ayuda de aliados cuestionados para sobrevivir, en vez de apostar por una apertura económica real que devuelva dignidad a su gente.