En Cuba, la palabra “justicia” suele sonar lejana, y la historia de Alexander Grotestan Montes de Oca es un ejemplo doloroso de ello. A más de un año de su trágica muerte en un accidente de tránsito en Mayabeque, su familia aún no encuentra respuestas, y ahora ha decidido dar un paso más: ofrecer una recompensa de 200 mil pesos cubanos a quien brinde información seria sobre el conductor que lo atropelló y huyó de la escena.
El accidente ocurrió la noche del 23 de junio de 2024, en la Autopista Nacional, exactamente entre los kilómetros 82 y 86, en un tramo cercano al municipio de Nueva Paz. Alexander fue encontrado sin vida a las seis de la mañana siguiente. Hasta hoy, nadie sabe con certeza qué vehículo lo impactó ni quién estaba al volante.
La familia asegura que, pese al tiempo transcurrido, las autoridades no les han dado respuestas claras ni avances reales en la investigación. Lo único que recibieron, según cuentan, fue la versión de que Alexander “se cruzó delante del vehículo”. Sin embargo, ellos no lo creen y exigen ver pruebas que respalden esa hipótesis.
Uno de los que más ha movido cielo y tierra en este caso es Yasmany Monteagudo, amigo cercano de Alexander, quien ha usado sus redes sociales para denunciar la falta de información y exigir justicia. Desde su perfil de Facebook y en el grupo “ACCIDENTES BUSES & CAMIONES”, Yasmany ha publicado mensajes directos y desgarradores: “Solo quiero saber la verdad. Solo quiero justicia. Solo quiero mirarlo a los ojos y preguntarle: ¿Qué pasó?”
Hace poco, Yasmany sorprendió al anunciar la recompensa de 200 mil pesos. Según explicó, cualquier dato que se aporte será tratado con absoluta discreción y confidencialidad. No busca venganza, solo la verdad.
La historia de Alexander no es aislada. En Cuba, los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte y, con frecuencia, las investigaciones quedan a medias o nunca se resuelven. Carreteras en mal estado, ausencia de cámaras de vigilancia y falta de auxilio inmediato son algunos de los factores que denuncian familiares de las víctimas, cansados de que los casos se archiven sin justicia.
Alexander era recordado por los suyos como un joven protector, querido y siempre dispuesto a tender la mano. En el primer aniversario de su partida, Yasmany le dedicó un emotivo mensaje donde dejó claro que, aunque el dolor sigue siendo profundo, el amor y el recuerdo permanecen intactos.
Hoy, lo único que pide la familia es lo mismo que pediría cualquiera en su lugar: que se sepa la verdad y que el responsable no siga escondido en la impunidad.