El asesinato de Ángel Luis Mercantety Quiñones, un jubilado de 74 años, ocurrido el 21 de agosto en Santiago de Cuba, ha destapado una historia que parece salida de una película de terror, dejando a todo el barrio Abel Santamaría en shock y con una sensación de inseguridad que no para de crecer.
La información salió a la luz gracias al periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, quien reveló detalles escalofriantes sobre la confesión del asesino, identificado como José Luis Fernández Torres, un hombre de 60 años que narró su crimen con una frialdad que hiela la sangre.
Detalles que estremecen a Cuba
Según su confesión, ambos estaban tomando en su casa cuando una discusión por deudas terminó en tragedia. Fernández Torres golpeó a Mercantety en la cabeza con un tubo, provocándole la muerte al instante. Pero lo más macabro vino después: el asesino desmembró el cuerpo y escondió partes en su vivienda, usando dos refrigeradores para almacenarlas.
La policía encontró una jarra con grasa, frascos con carne frita y una bolsa con costillas humanas. El resto de los restos fueron arrojados en un arroyo cercano, mientras que la cabeza apareció en un contenedor de basura frente a una TRD, en la última parada de ómnibus de Abel Santamaría.
Un crimen que evidencia la descomposición social
El caso no solo ha generado repulsión por la brutalidad del acto, sino también por lo que revela sobre la realidad cubana: una sociedad hundida en la desesperación y la violencia, bajo un régimen incapaz de garantizar seguridad ni justicia real.
Las imágenes y detalles compartidos por Mayeta Labrada en sus redes sociales encendieron la alarma social, alimentando incluso sospechas de prácticas de canibalismo, aunque no se ha confirmado oficialmente.
Clamor popular por justicia
Vecinos del reparto Abel Santamaría y residentes de Santiago de Cuba exigen que el culpable reciba la pena máxima. Pero más allá del castigo, la gente siente miedo. “Aquí ya no se puede ni confiar en los vecinos”, comentan algunos lugareños, reflejando la inseguridad que reina en las calles.
El periodista Mayeta fue tajante: “Exigimos justicia ejemplar para este siniestro asesino, cuya condena no devolverá la vida de la víctima, pero sí dará algo de tranquilidad a su familia y a los santiagueros que hoy viven con miedo e indignación”, expresó.