Este 31 de agosto, el querido empresario, actor y presentador cubano Tony Cortés sopla las velitas por su cumpleaños número 57. Pero no es solo una fecha para felicitarlo, sino también para aplaudir una carrera que ha dejado huella en la cultura cubana, a pesar de haber tenido que florecer fuera de la Isla.
Un talento que rompió fronteras
Desde chama, Tony mostró madera de artista. Su debut en la icónica película “Los sobrevivientes” lo catapultó al reconocimiento internacional, ganando premios en España y Londres. Aquello fue solo el inicio de un camino que lo llevaría a convertirse en uno de los actores más queridos y versátiles del país.
En Cuba, brilló en cine, teatro y televisión, dejando personajes memorables que todavía viven en la memoria del público. Pero también se lanzó al ruedo musical con su orquesta BM Expresso, grabando discos que conquistaron a más de uno. Sobre las tablas, dio vida a obras emblemáticas como Filomena Maturano, Playita Caliente, Las brujas de Salem y Extraño en la noche, mostrando que la versatilidad era su sello.
Reinventarse lejos de casa
Hoy, Tony reside en Miami, donde sigue creciendo como artista. En la plataforma de streaming PRONYR TV, participa en comedias y dramas que vuelven a poner su talento en primer plano. En la divertida serie “Pizza and Love”, interpreta a un alcalde que mete la pata más de una vez, sacando carcajadas a su público.
Pero también se atreve con roles más oscuros y profundos, como en “Veneno al Chivato” de la serie Tú Decides, donde enfrenta dilemas morales y carga con una sed de justicia frente a las heridas que dejó un exmilitar comunista. Una actuación que deja claro que la intensidad dramática sigue siendo parte de su ADN artístico.
Un artista que inspira
A sus 56 años, Tony Cortés sigue demostrando que el talento cubano no tiene fecha de vencimiento. Su éxito fuera de la Isla también evidencia la gran fuga de artistas que han tenido que buscar nuevos horizontes para crear sin censura y sin las limitaciones de un sistema que ahoga la cultura.
Desde aquí, solo queda decir: ¡Felicidades, Tony! Gracias por regalarnos tantos momentos inolvidables y por seguir siendo un ejemplo de perseverancia y pasión.