En Guantánamo, el régimen volvió a montar un espectáculo de control bajo el nombre de “revisión rigurosa” de la Libertad Condicional. La página de Facebook Primera Trinchera informó que, en la mañana de este jueves, se celebró un encuentro en el anfiteatro “Guayo” del Reparto Caribe, donde se reunieron los beneficiados del municipio cabecera junto a funcionarios del Partido, jefes del MININT, la PNR, jueces y representantes de Trabajo y Seguridad Social. Todo bajo la atenta mirada del Presidente del Tribunal Provincial, Rolando Aroche Pérez.
Aroche Pérez no dejó espacio para dudas: mantener el beneficio depende de cumplir al pie de la letra la Instrucción 282 del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular, que exige desde tener empleo hasta observar una “disciplina social intachable” y respetar las regulaciones sobre asistencia a lugares. En otras palabras, la libertad no es un derecho, sino un premio que se concede y se retira según le convenga al sistema.
La medida también responde, según la versión oficial, a la presión de la población por ejercer “mayor rigor” en el seguimiento. Para dar ejemplo, varios sancionados vieron revocados sus beneficios en público, una humillación más dentro del repertorio de control social que el régimen despliega sin pudor.
No se quedó ahí el show. Durante la jornada se aplicaron pruebas de alcoholemia y módulos criminalísticos del Ministerio del Interior. Varios sancionados fueron detenidos de inmediato, ya fuera por dar positivo a la prueba de alcoholemia y de drogas o por estar “sospechosamente” vinculados a hechos delictivos. Un recordatorio más de que en Cuba la libertad es solo la que el Estado permite y que cualquier paso en falso puede costar caro.
Este tipo de operaciones no es un simple acto judicial: es una demostración del poder del régimen, un mensaje directo al pueblo de que cada movimiento está vigilado y que la llamada “Libertad Condicional” no es otra cosa que un privilegio bajo llave.







