José Daniel Ferrer convoca a los cubanos dentro y fuera de la isla a una marcha masiva para exigir la libertad de Cuba el próximo 10 de diciembre

Redacción

El líder opositor cubano José Daniel Ferrer, coordinador general de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), ha lanzado un llamado para una jornada global de denuncia y resistencia cívica el próximo 10 de diciembre, en coincidencia con el Día Internacional de los Derechos Humanos. Desde el exilio, Ferrer convoca a cubanos dentro y fuera de la Isla a sumarse a esta iniciativa para exigir libertad, justicia y respeto a los derechos fundamentales. “Ha llegado el momento de que la tiranía y el mundo entero escuchen el grito del pueblo cubano por un futuro diferente”, afirmó el activista.

Ferrer propone que los cubanos dentro de la Isla encuentren formas pacíficas y creativas de manifestar su reclamo. Una de sus ideas es colocar carteles con las letras “DH” (Derechos Humanos) en puntos visibles de cualquier localidad. También sugiere cacerolazos y manifestaciones relámpago, siempre buscando proteger la identidad de los participantes frente al acoso del régimen, e incluso recomendó el uso de mascarillas para mayor seguridad.

Para la diáspora cubana, en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, Ferrer instó a organizar marchas y concentraciones en solidaridad con quienes permanecen en la Isla. El llamado adquiere un valor simbólico, pues el 10 de diciembre de 1948 Cuba desempeñó un papel clave en la aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos, con el embajador Guy Pérez de Cisneros presentando el proyecto final y el jurista Ernesto Dihigo elaborando el primer borrador.

Setenta y seis años después, la realidad cubana dista mucho de aquel legado. Según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), la represión se ha intensificado: detenciones arbitrarias, persecución de activistas y más de mil presos políticos son la constante. La ley del Código Penal, reformada en 2022, permite criminalizar aún más cualquier crítica al gobierno, dejando a los ciudadanos sin vías legales para defender sus derechos.

La crisis política va de la mano con un colapso económico y social: el OCDH señala que el 89% de los cubanos vive en extrema pobreza, enfrentando escasez crónica de alimentos, servicios básicos deficientes y un sistema de salud al borde del colapso. Ante esta situación de desesperanza, la convocatoria de Ferrer representa una luz de resistencia y un recordatorio de que, pese al miedo y la represión, el pueblo cubano sigue buscando un futuro con dignidad y libertades reales.

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