Mientras escuelas cubanas se caen, esta escuela española brilla en La Habana

Redacción

Si alguna vez pensaste que todas las escuelas en La Habana estaban igual, piénsalo de nuevo. Mientras miles de niños cubanos luchan por estudiar en planteles que se caen a pedazos, con techos que gotean, pizarras rotas y pupitres que apenas aguantan, hay un oasis educativo que parece salido de Europa: el Centro Educativo Español de La Habana (CEEH).

Ubicado en el municipio Playa, el CEEH presume aulas renovadas, canchas deportivas remodeladas y un ambiente académico internacional que hace que muchos se pregunten si están en Cuba o en Madrid. En su Instagram, la escuela comparte fotos de sus espacios de tránsito y nuevas instalaciones, anunciando que su meta es “lograr espacios ideales para nuestros estudiantes, cumpliendo con sus expectativas y necesidades”. Y vaya que lo logran.

El centro ofrece enseñanza desde infantil hasta bachillerato, siguiendo el currículo español, y atiende principalmente a hijos de diplomáticos, empresarios extranjeros y familias españolas residentes en la isla. Cuenta con dos sedes a menos de tres kilómetros de distancia y promueve intercambios estudiantiles internacionales, mostrando un contraste brutal con las escuelas públicas locales. Allí, los derrumbes y la falta de recursos son parte del día a día.

El creador de contenido cubano Elieser El Bayardo (@elieser_elbayardo) no perdió la oportunidad de comentar la brecha que representa el CEEH: “Opera con estándares europeos, sin filtraciones ni propaganda, con cuotas de miles de dólares y acceso solo para hijos de funcionarios, familias con divisas o personas con conexiones”. Bayardo apuntó directo al corazón de la desigualdad: “Mientras el sistema habla de igualdad, esta escuela demuestra que los privilegios sí existen”.

Las redes sociales explotaron con comentarios de frustración y admiración. Algunos usuarios celebran la ausencia de propaganda política y la calidad educativa, otros lamentan que niños cubanos sin recursos solo puedan soñar con aulas así. Una madre resumió la sensación de muchos: “Muy linda la escuela, pero los demás niños que no tienen nada de esos privilegios… ¿qué?”

La polémica aumenta cuando se aclara que, legalmente, el centro no puede recibir estudiantes cubanos nativos salvo que sus familias tengan divisas o conexiones. La respuesta oficial del CEEH fue diplomática: “Mantenemos un enfoque estrictamente académico y respetuoso con todas las realidades”. Sin embargo, esa explicación no calma a quienes ven en la escuela un símbolo de la desigualdad que el gobierno cubano dice combatir, pero en la práctica perpetúa.

Mientras el CEEH promociona estándares europeos y aulas renovadas, miles de niños cubanos siguen aprendiendo entre paredes agrietadas, techos que gotean y propaganda política, recordándonos que la educación de calidad en Cuba sigue siendo un lujo al alcance de unos pocos.

Habilitar notificaciones OK Más adelante