Régimen anuncia que más del 60% del país permanecerá hoy a oscuras por el récord de déficit de generación eléctrica

Redacción

Cuba amaneció este viernes con un pronóstico que parece sacado de una película de terror, pero es la realidad diaria de la isla: la UNE anunció que más del 60 % del territorio nacional quedará sin luz al mismo tiempo. Es el apagón más grande registrado hasta ahora, otro récord vergonzoso dentro de la crisis energética interminable que vive el país.

La Unión Eléctrica, subordinada al MINEM, informó que en el horario pico la demanda llegará a unos 3,400 MW, mientras la generación disponible apenas roza los 1,392 MW. El déficit es de espanto: 2,008 MW menos de lo que se necesita, y con una afectación estimada de 2,078 MW. Traducido al cubano: medio país apagado de golpe, y el otro medio esperando su turno.

La agencia Efe calculó que esto equivale a dejar al 61 % de los cubanos a oscuras. El lunes ya se había tocado un récord del 59 %. Dos días después, otra caída parcial dejó al occidente completamente apagado, con un 67 % de déficit real durante la noche. El sistema eléctrico está desbaratado, y cada jornada confirma que no hay fondo en esta crisis.

Un sistema que el régimen dejó morir

Las causas vuelven a ser las mismas que el gobierno intenta maquillar: termoeléctricas viejas, mantenimiento nulo, combustible que no aparece y una red que se está cayendo a pedazos. La UNE reconoció que siete unidades termoeléctricas están fuera de servicio por averías o mantenimiento, entre ellas Felton, Renté, Santa Cruz y Diez de Octubre. Estas plantas aportaban casi el 40 % de la energía que debía sostener al país.

Pero ahí no termina el desastre. El parte también admite que 97 centrales de generación distribuida están paralizadas porque no hay diésel ni fueloil. Otras diez siguen detenidas por falta de lubricantes. Entre todas, más de 1,000 MW están fuera del SEN, solo por falta de recursos que el régimen no ha sabido garantizar.

En Moa, cinco motores del sistema Fuel están apagados, con una pérdida de 68 MW. Otros 72 MW no pueden entrar por falta de aceite. La foto completa es la de un país remendado, sin piezas de repuesto y con dirigentes que prefieren justificar que resolver.

La crónica repetida de un país a oscuras

La crisis no empezó hoy. Desde mediados de 2024, Cuba se hunde cada vez más en una espiral energética sin salida. Las propias notas de la UNE confirman días enteros de afectaciones, sin respiro para nadie. Este jueves la afectación duró 24 horas completas, con un pico de casi 2,000 MW en la noche.

En La Habana, la Empresa Eléctrica admitió que ni siquiera pudieron cumplir la “programación” de apagones. La luz se fue desde las 14:10, dejando a buena parte de la capital en un limbo eterno hasta la madrugada del viernes. La afectación allí llegó a 271 MW en el horario pico.

Todo ocurre mientras el gobierno insiste en que hay “recuperación”, “esfuerzos” y “estabilidad en camino”. Pero los números, la oscuridad y el malestar de la gente hablan más claro: Cuba está viviendo uno de los momentos más críticos de su historia energética, y el régimen no tiene cómo sacarla del apagón.

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