Casi linchan a un ladrón en San Miguel del Padrón: vecinos dicen basta

Redacción

La desesperación sigue creciendo en los barrios de La Habana y esta vez el escenario fue San Miguel del Padrón, donde un grupo de vecinos capturó a un presunto ladrón y estuvo a punto de lincharlo. El hecho volvió a encender las alarmas sobre la inseguridad, la impunidad y el cansancio acumulado de una comunidad que ya no confía en que las cosas se resuelvan “por la vía oficial”.

Según reportó el medio independiente Cubanet, los vecinos lograron detener al sospechoso tras una serie de robos que venía cometiendo en la zona. No se trataba de un hecho aislado, sino de varios atracos que tenían a la comunidad con los nervios de punta y durmiendo con un ojo abierto.

De acuerdo con la información difundida junto a imágenes del suceso, muchos residentes exigían a la policía que no lo soltaran, argumentando algo que ya se ha vuelto demasiado común: en casos similares, los detenidos salen rápido y regresan al barrio como si nada hubiera pasado.

El presunto ladrón habría sido sorprendido tras cometer varios robos, entre ellos artículos de uso doméstico como tendederas, un motor de agua y otros objetos, cosas que en la Cuba actual cuestan sudor, tiempo y dinero conseguir. Para muchos vecinos, perder eso no es una simple molestia, es quedarse sin agua o sin cómo resolver el día a día.

Las imágenes que circularon en redes sociales reflejan una escena que, lamentablemente, se repite cada vez más en distintos puntos del país. Personas intentando tomarse la justicia por sus manos, gritos desesperados de “¡no le des más!” y una tensión palpable cuando llega la policía, mientras el miedo a la impunidad vuelve a flotar en el ambiente.

Cubanet explicó que decidió no publicar las imágenes más violentas del intento de linchamiento, considerando que muestran hasta qué punto se ha deteriorado el tejido social en Cuba. Una realidad dura, incómoda, pero cada vez más visible: la gente está al límite.

Y no es un caso aislado. Hace apenas unos meses, otro presunto ladrón estuvo a punto de ser linchado por vecinos de Centro Habana, luego de ser sorprendido dentro de una vivienda en plena madrugada. En aquel entonces, la reacción fue similar: rabia, cansancio y una sensación colectiva de abandono.

Estos episodios dejan claro que el problema va mucho más allá de un robo puntual. Lo que se vive en barrios como San Miguel del Padrón es el reflejo de una crisis profunda de seguridad, agravada por la escasez, la falta de respuestas efectivas y la percepción de que delinquir en Cuba sale barato.

Mientras tanto, los vecinos siguen organizándose como pueden, no porque quieran convertirse en policías, sino porque sienten que no les queda otra opción. La pregunta que muchos se hacen es hasta cuándo podrá seguir escalando esta situación antes de que ocurra una tragedia mayor.

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