La pesadilla no termina para Isis Rodríguez Ameneiro. A más de cuatro años de la desaparición de su hija, la adolescente cubana Maydeleisis Rosales Rodríguez, la madre enfrenta ahora una nueva forma de terror: amenazas de muerte y extorsión a través de las redes sociales. Como si el dolor no fuera suficiente, alguien ha decidido jugar con su angustia.
Desde 2021, Isis vive atrapada entre la incertidumbre y el silencio oficial. Pero en los últimos días, la situación ha dado un giro aún más oscuro. Según denunció al medio independiente CubaNet, comenzó a recibir mensajes intimidatorios que la tienen sumida en el miedo.
“Estoy siendo amenazada por las redes”, afirmó sin rodeos. Y no se trata de simples mensajes ofensivos. Son advertencias directas, cargadas de violencia, enviadas a través de Facebook, donde además le exigen dinero a cambio de supuesta información sobre su hija desaparecida.
Los mensajes, según relató, no solo buscan extorsionarla económicamente, sino que incluyen amenazas explícitas contra su vida y la de Maydeleisis. La crueldad del chantaje es difícil de describir, sobre todo cuando se aprovecha del dolor de una madre que lleva años esperando una señal.
De acuerdo con la denuncia pública, las amenazas comenzaron la semana pasada y provienen de un perfil identificado como “Caimán Caimán”. Este usuario le exige 30.000 pesos cubanos, prometiendo información sobre el paradero de la adolescente y advirtiendo que, si no paga, habrá consecuencias mortales.
“Me está extorsionando, me está amenazando con matar a mi hija y matarme a mí”, expresó Isis, visiblemente aterrada. “No sé si es real o si solo quieren estafarme usando mi sufrimiento”.
CubaNet tuvo acceso a varios de los mensajes enviados, algunos realmente perturbadores. En uno de ellos, el extorsionador escribe: “Mira cómo se degolla a tu hija. Dame un minuto para mandarte un video, para que veas que yo no juego”. En otro, incluye incluso un número de tarjeta bancaria para que se realice el pago, advirtiendo que nadie lo va a detener.
Ante esta situación, Isis acudió a la unidad policial de Zanja, en La Habana, con pruebas en mano. Pero, como ha ocurrido desde el inicio del caso, la respuesta fue desalentadora. “Me dijeron que podía ser un perfil falso y que eso no se puede rastrear”, denunció. No recibió protección, ni seguimiento, ni siquiera palabras de tranquilidad.
Esta indiferencia institucional no es nueva. En junio de 2023, la madre ya había expresado su profunda decepción con la investigación oficial. “Es muy duro levantarse todos los días sin saber dónde está tu hija”, confesó entonces, recordando que todas las pertenencias de la menor siguen en casa, intactas.
Para colmo, en los primeros días tras la desaparición, lo primero que le dijeron en la estación policial fue que su hija podía haber sido víctima de trata o prostitución, una afirmación lanzada sin pruebas ni investigación previa.
Maydeleisis fue vista por última vez el 30 de mayo de 2021, en el parque de Campanario y Malecón, en Centro Habana. Tenía 16 años, vestía una licra estampada y un pulóver gris. Desde entonces, no hay rastro alguno.
Su caso dio origen a la Alerta Mayde, una iniciativa ciudadana inspirada en la Alerta Amber de Estados Unidos, creada por activistas para visibilizar desapariciones de menores en Cuba. Sin embargo, esta alerta no cuenta con respaldo estatal y depende únicamente del activismo digital.
Hoy, Isis Rodríguez no solo pide saber dónde está su hija. También exige algo básico: protección. Con amenazas documentadas y denunciadas, sigue sola, expuesta y sin respuestas.
Su historia es un retrato doloroso de la impunidad y el abandono institucional en Cuba. Una madre buscando a su hija… y ahora también intentando salvar su propia vida.










