En medio del silencio oficial y la confusión informativa que sacude a Venezuela tras una noche de explosiones y sobrevuelos militares, comenzaron a circular versiones que apuntan a la posible participación de la 1st Special Forces Operational Detachment-Delta, conocida como Delta Force, en una operación estadounidense de alto riesgo sobre territorio venezolano.
Diversos reportes, citando a medios como The New York Times y CBS News, aseguran que no hubo bajas estadounidenses durante la acción militar nocturna y que esta habría involucrado un despliegue significativo de helicópteros Chinook y otros activos de fuerzas especiales. Sin embargo, Washington no ha confirmado oficialmente la captura ni la extracción de Nicolás Maduro, ni tampoco el paradero de su esposa, Cilia Flores, un vacío informativo que alimenta tanto la especulación internacional como el nerviosismo dentro del propio chavismo.
Donald Trump reconoció públicamente que se produjo un ataque militar, luego de que se reportaran explosiones en Caracas y otras regiones del país. Desde entonces, el régimen venezolano ha sido incapaz de ofrecer información clara, limitándose a denuncias genéricas de “agresión imperial” mientras exige pruebas de vida de su propio mandatario. Cuando un gobierno dice no saber dónde está su presidente, el problema ya no es externo, es interno.
Quién es Delta Force y por qué aparece en estas versiones
Delta Force es una de las unidades más secretas, selectivas y preparadas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Formalmente integrada en el Ejército y bajo control del Joint Special Operations Command (JSOC), su razón de existir es ejecutar misiones que no admiten errores: capturas de alto valor, contraterrorismo, rescates complejos y acciones directas en escenarios políticamente explosivos.
La unidad fue creada en 1977, en plena Guerra Fría, por el coronel Charles “Charlie” Beckwith, inspirado en el modelo del SAS británico. Desde entonces, Delta Force se ha convertido en sinónimo de operaciones quirúrgicas, discreción absoluta y autonomía operativa. No es una fuerza para desfiles ni propaganda: actúa rápido, entra y sale, y deja más preguntas que comunicados.
Dentro del JSOC, Delta Force es conocida también como Task Force Green, y forma parte del reducido grupo de unidades de “nivel uno” junto a DEVGRU, el equipo de élite de los Navy SEALs. Su estructura interna, compuesta por escuadrones de asalto altamente especializados y células de inteligencia y apoyo, permanece protegida por un nivel de secreto casi hermético.
Fort Liberty, selección extrema y entrenamiento permanente
El cuartel general de la unidad se encuentra en Fort Liberty, en Carolina del Norte. Desde allí, los operadores mantienen un estado de preparación constante, entrenando escenarios urbanos, nocturnos y de infiltración profunda. El proceso de selección es brutal incluso para estándares militares estadounidenses: resistencia física extrema, pruebas psicológicas y ejercicios diseñados para evaluar la toma de decisiones bajo presión real. Muy pocos llegan al final.
Una vez dentro, el entrenamiento no termina nunca. Combate cercano, operaciones nocturnas, guerra electrónica, coordinación aérea y cooperación con inteligencia forman parte de una rutina pensada para mantener una ventaja cualitativa frente a cualquier adversario, estatal o no.







