La noticia del asalto militar estadounidense contra el régimen de Nicolás Maduro y la supuesta captura del dictador venezolano junto a su esposa desató una oleada de euforia entre varios congresistas cubanoamericanos de Florida. Las reacciones no se hicieron esperar y el tono fue claro: esto no sería un hecho aislado, sino el inicio de un reacomodo regional.
El republicano Carlos A. Giménez fue de los primeros en pronunciarse. En un mensaje directo y sin rodeos, celebró la caída de Maduro y lanzó una advertencia al resto de los aliados del chavismo. “Ha caído Maduro. Díaz-Canel y Ortega son los próximos”, escribió, asegurando que América está entrando en una nueva etapa. Cerró con una consigna que resume el ánimo del momento: “Nuestro hemisferio será el hemisferio de la libertad”.
Mario Díaz-Balart fue aún más explícito en su respaldo a la operación militar ordenada por Donald Trump. El congresista calificó la acción como una muestra de liderazgo firme frente a una amenaza que, según afirmó, llevaba años creciendo sin freno. Recordó que el régimen de Maduro no solo ha convertido a Venezuela en un narcoestado, sino que ha estado vinculado al envío de drogas, al secuestro de ciudadanos estadounidenses y a alianzas con actores hostiles como Irán, China, Rusia, el régimen cubano y grupos terroristas como Hezbollah y Hamas.
Para Díaz-Balart, mientras otros gobiernos optaron por mirar hacia otro lado, Trump decidió actuar. Agradeció públicamente al presidente, al secretario de Estado Marco Rubio, al secretario de Defensa Pete Hegseth y a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, a las que calificó de decisivas en el desarrollo de la operación.
La congresista María Elvira Salazar también celebró lo que describió como el fin del “narco-terror” impuesto por el chavismo. Destacó el papel de Trump y Rubio y afirmó que el momento marca una oportunidad histórica para que Venezuela inicie un proceso real de reconstrucción democrática. “Esta noche, un nuevo grito de libertad resuena en todo el hemisferio”, escribió, asegurando que ya no hay vuelta atrás.
La reacción de los legisladores refleja el impacto político que ha generado el anuncio del presidente Trump, quien aseguró que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados fuera de Venezuela tras una operación militar de gran escala. El mandatario estadounidense anunció además que ofrecerá detalles en una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago.
Mientras tanto, reportes regionales hablan de bombardeos durante la madrugada en puntos estratégicos de Caracas como La Carlota, Fuerte Tiuna y el Palacio Federal Legislativo, además de apagones y cortes de comunicación en varias zonas del país. Aunque aún no existe confirmación independiente del Pentágono o del Departamento de Estado, el golpe informativo y político ya sacudió a toda la región.
Para muchos en el exilio cubano y venezolano, el mensaje es inequívoco: el eje autoritario del Caribe acaba de recibir su mayor sacudida en décadas. Y esta vez, no fue solo retórica.







