Miguel Díaz-Canel reaccionó con estridencia a los presuntos ataques contra Venezuela y volvió a sacar del clóset el manual de consignas gastadas, acusando a Estados Unidos de una supuesta “agresión criminal” y exigiendo una respuesta inmediata de la comunidad internacional.
Desde su cuenta oficial en X, el gobernante cubano aseguró que Cuba “denuncia y demanda urgente reacción” ante lo ocurrido, alegando que la llamada Zona de Paz de América Latina y el Caribe está siendo “brutalmente asaltada”. El tono fue el de siempre: grandilocuente, alarmista y desconectado de la realidad interna de la Isla.
Díaz-Canel fue más lejos y calificó los hechos como “terrorismo de Estado”, no solo contra Venezuela, sino contra “Nuestra América”, en una retórica heredada de la Guerra Fría que intenta presentar cualquier acción contra aliados autoritarios como una amenaza continental. Según el mandatario, lo sucedido pone en riesgo la soberanía y la estabilidad regional, aunque evitó mencionar el papel de Nicolás Maduro en el colapso venezolano.
La reacción del gobernante cubano se sumó a otras voces afines al chavismo en la región. El canciller Bruno Rodríguez también denunció un “criminal ataque” y exigió una respuesta “urgente” de la comunidad internacional, repitiendo el mismo libreto sin matices ni cuestionamientos.
“#Cuba denuncia y demanda URGENTE reacción de la comunidad internacional contra criminal ataque de E.U a #Venezuela. Nuestra #ZonaDePaz está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América”, escribió Díaz-Canel, rematando —cómo no— con el lema funerario: “Patria o Muerte ¡Venceremos!”.
Mientras tanto, el gobierno de Nicolás Maduro denunció una “gravísima agresión militar” estadounidense en zonas civiles y militares de Miranda, Aragua, La Guaira y Caracas, y ordenó el despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación. Poco después, el propio Maduro activó el decreto de “conmoción exterior”, una figura que le otorga poderes excepcionales y le permite justificar una mayor militarización y represión interna.
Las detonaciones registradas durante la madrugada del sábado en Caracas y zonas cercanas ocurrieron en un contexto de alta tensión con Estados Unidos, que mantiene buques de guerra en el Caribe. Según fuentes citadas por CBS News, Donald Trump habría ordenado ataques aéreos dentro de territorio venezolano hace días, aunque Washington no ha emitido aún una declaración oficial detallada.
Desde La Habana, el régimen cubano reiteró su respaldo político incondicional a Caracas y llamó a los organismos multilaterales a actuar de inmediato. Todo mientras en Cuba persisten los apagones, el hambre, la inflación y el colapso de los servicios básicos, problemas sobre los que Díaz-Canel guarda un silencio mucho más disciplinado.







