Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores serán juzgados en Nueva York por cargos de narcotráfico y narco-terrorismo

Redacción

Estados Unidos acaba de dar un golpe histórico contra la corrupción y el narcotráfico internacional al presentar una acusación federal en la Corte de Distrito de Nueva York contra Nicolás Maduro Moros, su esposa Cilia Flores y otros altos mandos del chavismo. La acusación los señala por participar en una gigantesca conspiración que combina tráfico de cocaína, corrupción institucional y vínculos con grupos terroristas dedicados al narcotráfico.

El documento, respaldado por un gran jurado del Southern District of New York, pinta un panorama escalofriante: desde finales de los años 90 hasta hoy, Maduro y su entorno habrían usado sus cargos para proteger y coordinar el paso de miles de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, aliándose con organizaciones narcoterroristas como las FARC, el ELN, el Cártel de Sinaloa y el tristemente célebre Tren de Aragua.

Según la acusación, Maduro habría manipulado instituciones estatales venezolanas para blindar el narcotráfico, usando la diplomacia, el poder militar y la estructura gubernamental para facilitar envíos, asegurar logística y hasta otorgar pasaportes diplomáticos a contrabandistas. Una especie de “narcoestado” en toda regla.

Cilia Flores, quien ha ocupado cargos legislativos de alto nivel, también aparece señalada por su participación en la red de corrupción y tráfico de drogas del régimen, profundizando las acusaciones que ya pesaban sobre ella en investigaciones estadounidenses.

Entre los demás acusados destacan figuras clave del chavismo: Diosdado Cabello, líder de la Asamblea Nacional; Ramón Rodríguez Chacín, exministro del Interior; y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, cabeza del Tren de Aragua. La acusación sostiene que estas actividades no solo implicaron envíos masivos de cocaína a EE. UU., sino también colaboración con grupos catalogados como terroristas o narcoterroristas, lo que eleva la gravedad del caso.

La acción legal llega en medio de tensiones crecientes entre Washington y Caracas. EE. UU. ya había designado al llamado “Cártel de los Soles” —la red criminal supuestamente dirigida por Maduro y sus oficiales— como organización terrorista extranjera, reforzando sus herramientas legales contra los implicados.

Aunque ya existían cargos y recompensas por información sobre Maduro y sus cómplices, esta acusación formal amplía y actualiza las imputaciones, cubriendo décadas de abuso de poder, asociación criminal y tráfico de drogas con ramificaciones por todo el hemisferio. Las autoridades estadounidenses aseguran que seguirán utilizando todos los recursos legales y diplomáticos para hacer cumplir la acusación, aunque por ahora no han detallado medidas de extradición o detención.

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