¿Qué pasará con los casi 20 mil cubanos que trabajan hoy en Venezuela en «misiones internacionales» del régimen?

Redacción

Ministerio de Salud Pública aclara que las regulaciones a médicos cubanos en viajes al extranjero se mantienen

El negocio entre el régimen cubano y Venezuela viene de lejos, de los tiempos de Hugo Chávez. Fidel Castro enviaba médicos, y a cambio la Isla recibía petróleo en cantidades que mantenían a flote su economía maltrecha. Con los años, el intercambio se ha reducido, pero las cifras siguen siendo significativas: entre 10.000 y 20.000 cubanos trabajan hoy en Venezuela, aunque algunas estimaciones suben la cifra hasta 25.000 al incluir personal de inteligencia y asesores militares.

El reciente ataque de Donald Trump contra el gobierno venezolano, enfocado en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por narcotráfico, ha encendido las alarmas sobre la situación de los médicos cubanos en ese país. El régimen cubano, fiel a su costumbre de opacidad, no ha dado detalles concretos. José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública, solo se limitó a tuitear que los colaboradores “se encuentran protegidos” y condenó la acción de Estados Unidos.

Miguel Díaz-Canel también se pronunció en redes, calificando la operación como un “criminal ataque” y llamando a una reacción internacional inmediata. En sus palabras, “nuestra #ZonaDePaz está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América”. Un lenguaje grandilocuente que busca tapar la realidad: Cuba depende de Venezuela más de lo que quiere admitir.

Mientras tanto, el paradero de otros pesos pesados del chavismo, como Vladimir Padrino López, Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez, sigue siendo un misterio. Su situación marcará el rumbo político de Venezuela y, de rebote, el futuro del régimen cubano. Trump adelantó en Fox News que los funcionarios que permanezcan leales a Maduro enfrentarán “un futuro muy malo”, dejando claro que la presión estadounidense no se detendrá.

Si Maduro cae, las consecuencias para Cuba serían devastadoras. Uno de los golpes más duros sería la cancelación de los contratos que mantienen a miles de médicos cubanos en Venezuela, misiones que llevan más de veinte años funcionando. Estos profesionales podrían verse obligados a regresar a una Isla que ya no tiene cómo sostenerlos, cortando una fuente clave de ingresos y respaldo diplomático para La Habana.

El impacto no se limitaría a la salud: el flujo de petróleo venezolano, vital para la economía cubana, podría reducirse drásticamente. La falta de crudo agravaría la crisis energética que ya golpea al país y abriría la puerta a tensiones sociales que recuerdan al 11 de julio. Sin Maduro, el régimen cubano podría enfrentarse a su peor pesadilla: quedarse sin su principal aliado en la región y con un país al borde del colapso.

Habilitar notificaciones OK Más adelante