Estados Unidos confirmó, a través de altos funcionarios citados por medios nacionales, la participación directa de sus fuerzas armadas en una operación militar en Venezuela, luego de que una cadena de explosiones estremeciera Caracas y varios estados cercanos durante la madrugada de este sábado.
Fuentes del gobierno de Donald Trump, bajo condición de anonimato, confirmaron a CBS News y Fox News que la acción militar fue ejecutada por fuerzas estadounidenses. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota, la Casa Blanca no ha emitido un comunicado oficial ni ha precisado los objetivos, el alcance ni las consecuencias de la operación.
La intervención se produce en medio de una escalada de tensión sostenida. En las últimas semanas, Trump ordenó el despliegue de una flota de buques de combate en el Caribe y advirtió públicamente sobre posibles incursiones militares en territorio venezolano. El mandatario ha reiterado que no reconoce a Nicolás Maduro como presidente legítimo tras su cuestionada reelección en 2024 y lo acusa de liderar una estructura criminal vinculada al narcotráfico internacional. “Sus días están contados”, ha dicho sin rodeos.
Las explosiones comenzaron alrededor de las dos de la madrugada, según constató la AFP desde Caracas. El gobierno venezolano aseguró que los ataques alcanzaron objetivos en Miranda, La Guaira y Aragua, todos puntos estratégicos en el centro del país. En su reacción habitual, el régimen calificó los hechos como una “gravísima agresión militar” y volvió a denunciar una supuesta intención de Washington de apoderarse de los recursos energéticos venezolanos, sin aportar pruebas.
Desde Washington, la operación ocurre apenas días después de que Trump afirmara que fuerzas estadounidenses destruyeron una infraestructura utilizada para el narcotráfico en Venezuela. Datos oficiales indican que, desde septiembre, el ejército estadounidense ha ejecutado más de 30 ataques contra embarcaciones vinculadas al tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico, con un saldo de al menos 115 muertos.
En el terreno, testigos describieron una madrugada marcada por detonaciones continuas, sobrevuelos de aeronaves y cortes eléctricos en varios sectores de Caracas. Videos verificados muestran columnas de humo gris y naranja elevándose desde la zona costera de La Guaira, así como reportes de explosiones en Higuerote, a unos 100 kilómetros al este de la capital.
Como respuesta, Maduro decretó el llamado “estado de Conmoción Exterior”, una figura constitucional que le concede poderes extraordinarios bajo el argumento de una agresión externa, y anunció la activación de planes de defensa nacional. En la práctica, un cheque en blanco para reforzar el control interno mientras el país vuelve a convertirse en escenario de una confrontación internacional.
Desde la región, el presidente colombiano Gustavo Petro aseguró que Venezuela estaba siendo “bombardeada con misiles” y solicitó una reunión urgente de la OEA y la ONU para evaluar la legalidad de la acción militar.







