Fuertes explosiones y sonidos similares al sobrevuelo de aviones de combate estremecieron la madrugada de este sábado a Caracas y zonas cercanas. Horas después, el gobierno de Nicolás Maduro decretó el estado de emergencia y denunció lo que calificó como una “gravísima agresión militar” perpetrada por Estados Unidos contra territorio venezolano.
Según un comunicado oficial, los ataques habrían impactado áreas de Caracas, La Guaira y los estados Miranda y Aragua. El régimen aseguró que se trata de una acción que “amenaza la paz y la estabilidad internacional” y que constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, aunque sin presentar pruebas verificables ni detalles concretos sobre los daños o víctimas.
Desde Miraflores, el discurso no se hizo esperar. Maduro acusó a Washington de intentar apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en especial el petróleo y los minerales, y llamó a una movilización nacional bajo la consigna de la “fusión popular-militar-policial”, el viejo libreto cuando el poder se siente acorralado.
“Las ventanas retumbaron”
Mientras el régimen hablaba de soberanía y conspiraciones imperiales, en los barrios cercanos a Fuerte Tiuna el miedo era real. Testigos describieron detonaciones repetidas desde alrededor de las dos de la madrugada.
“Las ventanas retumbaron, me escondí en un cuarto sin ventanas”, contó una pensionada de 67 años que vive en las inmediaciones del principal complejo militar del país. Otro residente del municipio El Valle describió los sonidos como ráfagas de ametralladora y disparos antiaéreos, convencido de que se trataba de una respuesta defensiva ante aeronaves sobrevolando la ciudad.
En redes sociales circularon imágenes sin verificar de incendios y columnas de humo, especialmente hacia el sur y el este de Caracas, aunque hasta ahora no hay confirmación independiente del origen exacto de las explosiones.
Trump, presión militar y silencio oficial
El episodio ocurre tras semanas de tensión creciente. El presidente estadounidense Donald Trump había reconocido el despliegue de una flota de combate en el Caribe y llegó a afirmar que los días de Maduro en el poder “están contados”.
Días atrás, Trump también aseguró que fuerzas estadounidenses atacaron y destruyeron una zona de atraque utilizada, según Washington, para el narcotráfico. De confirmarse, sería el primer ataque terrestre conocido en suelo venezolano. Maduro, fiel a su estilo, ni confirmó ni negó ese hecho, aunque días después dijo estar dispuesto a cooperar con EE.UU. tras la presión militar.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Pentágono han emitido una declaración oficial sobre las explosiones de esta madrugada, pese a que funcionarios del gobierno estadounidense reconocieron estar al tanto de los reportes.










