Sandro Castro, nieto del legendario Fidel, decidió romper el silencio en medio de la tormenta política venezolana. A través del perfil de La Familia Cubana en Facebook, compartió un mensaje que busca marcar postura sobre la crisis de Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, combinando un tono conciliador con críticas veladas y referencias humorísticas.
En su publicación del 3 de enero, Sandro se declara “unido al pueblo de Venezuela” y subraya que la libertad y la democracia deben ser determinadas por los propios ciudadanos, no impuestas por la fuerza ni por invasiones extranjeras. Rechaza de forma explícita la violencia y las soluciones armadas, insistiendo en que el diálogo y los acuerdos políticos son la única vía para evitar más sufrimiento.
El mensaje no deja de lado a Donald Trump. Sandro, intentando mostrar respeto, plantea que si existen acusaciones de narcotráfico contra Maduro, estas deben presentarse con pruebas claras y verificables ante la comunidad internacional, garantizando un juicio “tangible y correcto”. Con ello, intenta trazar una línea entre la condena al narcotráfico y la defensa del debido proceso, evitando que se convierta en un espectáculo mediático sin fundamentos.
Entre bromas y referencias irónicas, Sandro lanza la pregunta que muchos han susurrado: “¿Qué hicieron con los 50 millones?”, dejando entrever un guiño a posibles irregularidades financieras, y añade con humor que quien tenga información le envíe “un mensajito”.
Políticamente, su mensaje sorprende por el equilibrio que intenta: rechaza el narcotráfico, exige justicia y respeto al derecho internacional, y al mismo tiempo respalda que los pueblos ejerzan su libertad y cuestionen a sus líderes dentro de la legalidad. Cierra su intervención con un llamado humanista: “paz, amor y no a la guerra”, en medio de un contexto regional marcado por la polarización y la tensión internacional.
La reacción en redes no se hizo esperar. Usuarios como Carlos M. Rodríguez, Yanelis Pardo y Luis Alberto Gómez cuestionaron la motivación de Sandro: ¿habla por convicción o por miedo? ¿Realmente “la política no es su asunto” como ha dicho antes? ¿Por qué se pronuncia a favor de Maduro y al mismo tiempo critica a Trump? Incluso se preguntan si al final le interesa que la dictadura fundada por su abuelo llegue a su fin.







