¿Por qué Maduro sonríe y se ve tan calmado en cada foto desde que llegó a Estados Unidos?

Redacción

La foto que circuló en redes no parece sacada de una película, pero casi. Nicolás Maduro, esposado y bajo custodia de agentes de la DEA en Nueva York, fue captado sonriendo, levantando los pulgares arriba e incluso deseando a los presentes un “Happy New Year” mientras era procesado tras su captura por fuerzas estadounidenses. Esa imagen desconcertó a millones y desató todo tipo de interpretaciones online. 📸😬.

En los videos y fotos que circulan, se ve a Maduro vestido con ropa deportiva, sandalias y rodeado de agentes federales mientras posa para las cámaras sin mostrar signos de angustia visible. En al menos una instantánea, levanta ambos pulgares y sonríe brevemente. Este gesto se convirtió en el centro de miles de comentarios. Para muchos en X (antes Twitter), TikTok y Reddit, el gesto parece una pose calculada, más propia de alguien que busca transmitir calma y control que de una persona enfrentando un proceso judicial histórico. 🌍🤔.

Redes sociales arden con teorías. Un segmento asegura que la actitud de Maduro es puro teatro político: una forma de desafiar la narrativa estadounidense y mostrar resiliencia frente a sus acusadores. Comentarios en foros lo interpretan como un intento de proyectar seguridad, como si pretendiera decir: “No me han quebrado”, incluso en un momento extremadamente vulnerable. Otros usuarios van más allá, insinuando que podría estar negociando algún trato o jugando una carta psicológica para mantener apoyo entre sus seguidores. 😐🎭.

También circulan mensajes que sugieren que Maduro pudiera estar mediáticamente condicionado a comportarse así, como un intento de reorganizar su imagen internacional y evitar proyectarse como derrotado. Aunque no hay confirmación de que ese comportamiento responda a una instrucción legal o presión táctil de los agentes, el contraste entre su gesto y la gravedad de la situación —ser procesado en Nueva York por cargos federales— no pasó desapercibido. 📲💬.

Además de la sonrisa y los pulgares arriba, en los videos se le escucha desear buenas noches y un feliz año a los agentes presentes, un detalle que muchos han interpretado como un intento de minimizar el drama de su caída y convertirla en espectáculo. Aun así, esa actitud contrasta brutalmente con miles de venezolanos y cubanos que han sufrido décadas de crisis bajo regímenes autoritarios, y que ven en esta escena algo menos “digno” y más cínico y calculado.

Al final, la imagen de Maduro sonriente frente a la justicia estadounidense no es solo una fotografía viral; es un espejo de cómo los autócratas tratan de controlar narrativas incluso en derrota, y de cómo redes sociales moldean percepciones globales antes de que los hechos se asienten. Y mientras algunos lo llaman “gesto de confianza”, otros lo ven como otra manipulación más del viejo régimen, que se aferra a cada ocasión para mostrar fortaleza mientras millones sufren las consecuencias de su gobierno. ✊🕯️

Habilitar notificaciones OK Más adelante