Las redes sociales no perdonan y mucho menos cuando se trata de figuras conocidas. En las últimas horas, una simple foto bastó para desatar un auténtico terremoto digital alrededor de La Dura, una de las influencers cubanas más seguidas, y el productor Jorge Carlos Pajón. La imagen, tomada durante las celebraciones de fin de año, corrió como pólvora y generó una avalancha de comentarios, críticas y teorías que todavía siguen dando de qué hablar.
La famosa foto fue publicada inicialmente en una historia de Instagram por amigos cercanos a la pareja. Sin embargo, duró muy poco en línea. Aun así, como suele pasar en estos casos, alguien alcanzó a capturarla y el influencer Un Martí To Durako se encargó de amplificarla en otras plataformas. Aunque la historia original fue eliminada casi de inmediato, el daño —o el espectáculo— ya estaba hecho, y la imagen comenzó a circular sin control.
En la foto se puede ver a Jorge Carlos Pajón abrazando a La Dura por la cintura mientras esconde el rostro en su hombro. Ese gesto, lejos de pasar desapercibido, avivó aún más los rumores sobre una relación que desde hace meses se comenta en voz baja. Para muchos, la postura fue una clara señal de que ambos intentan mantener su vínculo en bajo perfil, aunque cada nueva aparición pública parezca decir todo lo contrario.
Sin embargo, la cercanía entre ellos no fue lo que más incendió las redes. El verdadero foco de la polémica fue la apariencia de La Dura. Decenas de usuarios comenzaron a señalar que la influencer lucía “irreconocible sin filtros”, comparando esta imagen espontánea con las fotos perfectamente editadas que suele compartir en su perfil de Instagram. Los comentarios no tardaron en volverse virales y, en muchos casos, bastante duros.
“Pensé que era más alta”, escribió una usuaria, mientras otra lanzó: “En las redes es wow y en vivo popi”. Algunos fueron todavía más sarcásticos. “Los filtros de La Dura los dejó en la casa final”, ironizó un seguidor, resumiendo el sentir de quienes creen que la imagen real dista mucho de la versión digital que la influencer muestra habitualmente.
La foto fue tomada, según muchos, en una discoteca de Miami. En ella, La Dura aparece con un vestido blanco, ajustado y brillante, el mismo con el que se había fotografiado previamente frente al espejo de su casa. Ese detalle solo alimentó más la comparación entre la imagen “controlada” y la versión captada sin edición ni poses calculadas. Aunque la publicación original desapareció, el debate ya era imparable y miles de comentarios comenzaron a circular entre curiosidad, crítica y burla.
Hasta el momento, ni La Dura ni Jorge Carlos Pajón han hecho declaraciones sobre la polémica. Aun así, en redes ya hay quienes hablan de esta como la primera gran controversia del 2026 en el mundo de los influencers cubanos. Una vez más, queda claro que en internet basta una foto sin filtros para desatar una tormenta que nadie logra apagar.