Una cubana emigrada ha puesto a todos a hablar con un video que no dejó indiferente a nadie. Amanda Tarajano explotó en TikTok contra familiares, amigos y vecinos que, según ella, intentan dictarle qué puede o no puede decir desde el extranjero. La joven no se guardó nada y su mensaje se volvió viral en cuestión de horas.
“No me escriban más, no me llamen más”, arrancó Amanda, con un tono firme y enérgico que no daba lugar a dudas. “Esto es un mensaje para todas las personas de mi familia, mis amigos y mis vecinos que me han escrito no para darme un consejo, sino para imponerme lo que puedo decir. Escúchenme bien: cuando me fui de Cuba no le pedí dinero ni valor a nadie. Me fui bajo las consecuencias de mis decisiones”, dejó claro, dejando entrever el cansancio de lidiar con presiones familiares y sociales.
Visiblemente molesta, la cubana explicó que ahora vive en un país donde puede expresarse con total libertad, lejos de la censura y el miedo que imperan en la isla. “Estoy en un país extremadamente libre donde puedo decir y hacer lo que me dé la gana”, afirmó, recordando a todos que la libertad no es negociable.
Tarajano también se encargó de derribar rumores sobre posibles represalias del régimen cubano contra su familia. “La dictadura no tiene ni gasolina para mandar a sus esbirros a casa de los presos políticos, ¿va a tener recursos para molestar a mi familia?”, ironizó, dejando claro que su denuncia no pone en riesgo a nadie más que a sí misma.
Con emoción y algo de indignación, Amanda relató lo que perdió al abandonar su país: “¿Qué más me van a quitar? Me quitaron mi casa, mi familia, mis raíces, mi cultura, mi dignidad. Me hicieron huir como si fuera una delincuente”, recordó, mostrando que la migración forzada duele en lo más profundo.
En otra parte del video, denunció la crisis sanitaria que atraviesa Cuba, invitando a quienes dudan a visitar hospitales oncológicos y comprobar de primera mano la falta de medicamentos y tratamientos. “Vayan y vean lo que es recibir un diagnóstico de cáncer sin medicamentos ni tratamientos. Eso es perder la esperanza, la dignidad y la vida”, lamentó.
Amanda insistió en que su mensaje no busca confrontación, sino ejercer su derecho a la libertad personal. “Yo no le he pedido a nadie que haga absolutamente nada. Lo único que dije fue: quédense en su casa y no le sirvan de fachada a la dictadura”, aclaró, dejando claro que habla por ella misma y no por otros.
El video cerró con un mensaje esperanzador: “Cuba va a cambiar. La dictadura se va a caer, y yo voy a regresar a Cuba. No me interesa si no puedo ir ahora; mi país es Cuba, y allí voy a morir”. La frase “No me escriban más, no me llamen más” acompañó la publicación, que rápidamente generó debate y empatía entre cubanos en el exilio.







