En medio de una tensión política creciente dentro y fuera de la Isla, Miguel Díaz-Canel volvió a recurrir al viejo libreto del régimen: repartir culpas sin asumir responsabilidades reales. Esta vez, el señalado fue el propio Partido Comunista, al que pidió que el “cambio en Cuba” comience desde sus filas y que la militancia se sienta responsable de todo lo que funciona mal en el país.
Las declaraciones tuvieron lugar durante los plenos extraordinarios de los Comités Provinciales del PCC en Pinar del Río y Artemisa, celebrados el 7 de enero y, como es costumbre, amplificados por la maquinaria de propaganda oficial. El mensaje llegó justo cuando Cuba atraviesa una de las peores crisis de su historia reciente, marcada por apagones interminables, estanterías vacías, servicios colapsados y una población cada vez más harta.
“Tenemos que lograr que nuestra militancia y las organizaciones de base nos sintamos responsables de todo lo que funciona mal”, dijo Díaz-Canel, apelando a una supuesta autocrítica colectiva. Sin embargo, lejos de asumir errores estructurales del modelo, el gobernante insistió en más disciplina, más obediencia y más sacrificio, el eterno “dar el extra” que el régimen exige… siempre a los mismos.
El discurso no ocurrió en el vacío. Apenas días antes, Nicolás Maduro, principal sostén político y económico de La Habana, fue capturado y presentado ante un tribunal federal en Nueva York, acusado de narcoterrorismo junto a Cilia Flores. Un golpe demoledor para el eje autoritario regional que Cuba ha respaldado durante años sin pudor.
Desde esa trinchera, Díaz-Canel calificó la detención de Maduro como una “agresión imperialista y fascista”, y lanzó la advertencia habitual: lo sucedido en Venezuela sería una amenaza para toda América Latina. El miedo del régimen cubano no es ideológico, es existencial. Saben que el precedente los deja desnudos.
La polémica estalló cuando la frase sobre la responsabilidad del Partido comenzó a circular en redes sociales. La cuenta oficial de Presidencia Cuba intentó apagar el incendio acusando a un medio extranjero de manipulación. Pero el tiro salió por la culata: en el propio desmentido reprodujeron textualmente las palabras de Díaz-Canel, confirmando que el mensaje fue dicho tal cual.
Ese mismo día, el sitio web oficial de la Presidencia publicó un artículo titulado “Dar el extra como militantes en la Cuba de hoy”, donde se refuerza la idea de que la base del Partido debe cargar con el peso del desastre nacional. Más exigencia, más silencio interno, más lealtad… y cero mención a reformas reales, rendición de cuentas o cambios de fondo.










