Mientras Cuba sigue a oscuras y el discurso oficial habla de “resistencia”, el buque Ocean Mariner se ha convertido en una pieza clave para sostener al régimen. Esta embarcación es hoy la protagonista de los envíos de combustible desde México hacia la Isla, en medio de una crisis energética prolongada que el Gobierno cubano es incapaz de resolver por sí solo.
El 23 de diciembre de 2025, el Ocean Mariner atracó en el puerto de La Habana procedente de la terminal de Pemex en Coatzacoalcos, Veracruz. A bordo llevaba unos 14 millones de litros de combustible, según una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad. No fue un hecho aislado, sino parte de una ruta que ya se ha vuelto rutinaria.
Pemex al rescate de La Habana
El barco es el encargado de transportar los cargamentos gestionados por Gasolinas Bienestar, una filial de Pemex responsable de las exportaciones de hidrocarburos a Cuba. En noviembre de 2025 ya había trasladado casi 13 millones de litros de diésel automotriz, valorados en más de 14,6 millones de dólares, de acuerdo con datos de Veritrade.
El 5 de enero de 2026, el Ocean Mariner volvió a zarpar desde Veracruz rumbo a La Habana, con llegada estimada alrededor del día 8. Con estos viajes, México se consolidó en 2025 como el principal proveedor de petróleo de Cuba, superando incluso a Venezuela, cuyo colapso político y logístico dejó a La Habana sin su histórico salvavidas.
“La caída de las importaciones de crudo venezolano ha hecho que México se convierta en el principal proveedor de Cuba”, explicó al Financial Times la analista de Kpler, Victoria Grabenvoger. Traducido al cubano: sin México, el apagón sería todavía peor.
El barco que conecta Veracruz con el apagón cubano
El Ocean Mariner es un tanker de productos petrolíferos y químicos, con bandera de Liberia, identificado con el IMO 9328340. Fue construido en 2007, mide unos 127 metros de eslora y puede transportar alrededor de 86.000 barriles, equivalentes a esos famosos 14 millones de litros que hoy mantienen encendidas —a medias— algunas termoeléctricas cubanas.
Desde mayo de 2025, el buque ha hecho múltiples viajes entre puertos del sur de México, como Coatzacoalcos y Laguna de Pajaritos, hacia terminales cubanas en La Habana, Moa y Cienfuegos, donde opera la refinería Camilo Cienfuegos. Un ir y venir constante que desmiente cualquier intento de minimizar la magnitud de estos envíos.
Sheinbaum se defiende, pero admite lo esencial
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha tratado de bajarle el perfil al asunto. Negó que exista un incremento “histórico” en los envíos de petróleo a Cuba, aunque terminó reconociendo lo evidente: México se ha vuelto un proveedor clave para la Isla tras el desplome de los suministros venezolanos.
“No hay un envío particular”, dijo, asegurando que se trata de compromisos contractuales y de “ayuda humanitaria”. Sin embargo, admitió que el papel de México se volvió más relevante tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte de Estados Unidos.










