La aparición y desplazamiento de vehículos blindados del ejército cubano en zonas cercanas a áreas civiles de Holguín, junto al traslado de contenedores escoltados en Santiago de Cuba, ha encendido las alarmas entre la población. Las imágenes, difundidas este sábado por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, muestran escenas poco habituales que el régimen no ha explicado.
Las fotografías publicadas en Facebook dejan poco margen a la duda. Transportes militares camuflados, tripulados por efectivos uniformados, algunos asomados por las escotillas superiores, circulaban o permanecían estacionados a plena luz del día en espacios abiertos y transitados por civiles en Holguín. No se trata de bases aisladas ni de zonas remotas, sino de entornos urbanos donde la gente hace su vida diaria.
Hasta ahora, ni una palabra oficial. Las autoridades no han informado si estos movimientos responden a ejercicios militares, simples traslados logísticos o a alguna operación específica. El mutismo estatal, como casi siempre, pesa más que cualquier comunicado.
Ese silencio resulta aún más inquietante en un contexto cargado de tensión social. En las últimas semanas han salido a la luz denuncias de reclutamientos forzosos, prácticas de tiro cerca de zonas pobladas y tragedias vinculadas al ámbito militar que el régimen intenta minimizar o enterrar rápidamente.
La presencia de armamento pesado en espacios civiles vuelve a despertar miedos que muchos cubanos creían superados y refuerza la sensación de que la isla avanza hacia una militarización cada vez más visible. Todo esto ocurre mientras la población lidia con una crisis económica asfixiante, mercados vacíos, apagones interminables y servicios básicos en estado crítico.
En otra publicación, Mayeta alertó además sobre el traslado de siete carros-contenedores escoltados en Santiago de Cuba, un hecho que, sumado a lo ocurrido en Holguín, alimenta la percepción de movimientos militares inusuales en el oriente del país, justo cuando el discurso oficial insiste en escenarios de amenaza externa.
De forma paralela, la emisora provincial Radio Angulo confirmó la realización del Día Nacional de la Defensa en Holguín, bajo el ya gastado lema de estar “listos para defender la Patria”. Según el medio estatal, más de un centenar de personas participaron en ejercicios vinculados a la llamada “Guerra de todo el pueblo”, que incluye a órganos de mando, milicias, reservistas, estudiantes y civiles.
Estos hechos encajan con un anuncio reciente del Gobierno: los sábados de 2026 estarán dedicados sistemáticamente a la preparación militar, política e ideológica. Una decisión que llega justo después de la escalada de tensiones con Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense y el endurecimiento del discurso de Washington contra La Habana.
Mientras el régimen insiste en vender un escenario de amenaza permanente y refuerza su narrativa bélica, las preguntas se acumulan. ¿Cómo impactará esta militarización constante en la vida laboral y educativa del país? ¿Quién asume el costo real de entrenamientos y despliegues cuando falta combustible, comida y medicinas?







