La familia del querido músico cubano Paulito FG denunció este domingo 11 de enero de 2026 un hecho que ha dejado a muchos con el pecho apretado y la rabia a flor de piel. La tumba del artista fue vandalizada en el Cementerio de Colón, justo el día en que habría cumplido 64 años. Sí, ni siquiera a los muertos los dejan tranquilos.
La denuncia se hizo pública a través de redes sociales y no tardó en provocar una ola de indignación entre seguidores, colegas y ciudadanos que ven en este acto algo más que simple vandalismo. Es, para muchos, otra muestra del deterioro moral y la desprotección total que se vive en Cuba.
“Con profundo dolor y una decepción enorme, denunciamos lo ocurrido hoy”, escribió uno de los hijos del cantante. Según explicó la familia, el ataque ocurrió en el Panteón del Ministerio de Cultura, un espacio que se supone debería contar con el mínimo de respeto y seguridad. Allí, los responsables profanaron el lugar, retiraron la imagen del artista y causaron daños visibles a la lápida.
Para los familiares, el golpe ha sido doble. No solo por el daño físico al sepulcro, sino por lo que representa. “Es una falta total de valores humanos”, afirmaron, dejando claro que las imágenes del destrozo hablan solas. “Han irrespetado el descanso de un ícono de la música cubana”, señalaron con dolor.
El ataque ha sido interpretado como una agresión directa a la cultura cubana, esa misma que el discurso oficial dice defender, pero que en la práctica queda abandonada a su suerte. En un país donde el Estado controla la cultura hasta el último acorde, resulta escandaloso que ni siquiera pueda proteger la tumba de uno de sus artistas más reconocidos.
Paulito FG, cuyo nombre real era Paulo Fernández Gallo, nació el 11 de enero de 1962 y falleció trágicamente el 1 de marzo de 2025 en un accidente automovilístico. Su muerte sacudió a Cuba y a la música latina. Fue uno de los grandes renovadores de la timba, fundador de su propia agrupación y creador de un estilo que marcó época. “El Sofocador” no fue un apodo cualquiera: Paulito encendía tarimas y dejaba huella dondequiera que se paraba.
En el comunicado, la familia exigió una investigación inmediata y puso el dedo en la llaga al cuestionar la ausencia total de seguridad en un cementerio que alberga a figuras emblemáticas de la nación. “Esto no es solo contra una tumba, es contra nuestra cultura”, advirtieron, con razón.
Mientras el silencio oficial pesa más que la lápida dañada, la indignación sigue creciendo. Los familiares también pidieron a los seguidores del artista no mirar para otro lado, acompañar la denuncia y defender el legado de Paulito FG con respeto y dignidad.









