Si eres cubano y vives fuera de la Isla, prepara el bolsillo, porque Cuba acaba de fijar nuevas tarifas en dólares para trámites y legalización de documentos, y no son precisamente baratas. El Ministerio de Justicia puso en vigor la Resolución 486/2025, una normativa que actualiza y unifica los precios de casi todos los documentos que suelen necesitar los cubanos residentes permanentes en el exterior.
Según la nueva resolución, todos estos trámites pasan a cobrarse bajo un esquema uniforme en divisas, algo que el Gobierno presenta como un intento de “ordenar” y “normalizar” los servicios documentales. En la práctica, significa que certificaciones personales, académicas, laborales y procesos de legalización tendrán precios fijos en dólares, independientemente del país desde donde se soliciten.
En el grupo de certificaciones personales y registrales entran los documentos más básicos, esos que casi todo emigrado necesita en algún momento. La certificación registral quedó fijada en 52 dólares por solicitud, mientras que otros documentos como la certificación de capacidad legal, la certificación de identidad de ciudadano cubano y la certificación de condición migratoria suben a 104 dólares cada uno. Si hablamos de certificaciones más completas, como sentencias, dirección habitual, movimientos migratorios o registro de ciudadanía, el precio escala hasta los 156 dólares.
Los documentos académicos y profesionales, clave para homologaciones, estudios y procesos migratorios, son de los más costosos. La certificación de notas y títulos se estableció en 260 dólares por documento, mientras que los programas de estudio y la certificación de casuística profesional alcanzan los 365 dólares, una cifra que para muchos resulta simplemente inalcanzable. Otros trámites académicos, como la certificación de nivel o equivalencia académica, también rondan los 260 dólares, y la certificación de graduado universitario quedó en 156 dólares.
En cuanto a las certificaciones laborales, los precios tampoco se quedan atrás. Acreditar experiencia laboral o años de trabajo costará 104 dólares, mientras que una certificación de baja laboral o docente sube a 260 dólares. Todo esto en un contexto donde muchos emigrados necesitan estos documentos precisamente para poder trabajar o regularizar su estatus en otros países.
La legalización de documentos, uno de los servicios más solicitados desde el exterior, también viene con tarifas bien definidas. Legalizar documentos docentes ante el Ministerio de Justicia cuesta 104 dólares, al igual que otros documentos docentes. En el caso de documentos no docentes, notariales o registrales para personas naturales, el precio se fijó en 16 dólares, el mismo monto que se paga en los consulados cubanos. Para documentos societarios, la tarifa vuelve a subir hasta los 104 dólares.
La resolución también incluye otros servicios “complementarios”, como el reconocimiento de firma (104 dólares), el llenado de formularios (31 dólares), la acreditación de documentos por bufetes (26 dólares) y la compulsa de documentos (16 dólares).
Como único alivio, la norma contempla una posible rebaja de hasta el 50 % si el solicitante requiere solo parte del documento, siempre que el bufete lo autorice. Aun así, los pagos deben hacerse en divisas aceptadas y al cambio vigente del día, sin ningún trato preferencial por nacionalidad.
Aunque el objetivo oficial es “unificar y ordenar” los precios, para muchos cubanos en el exterior esta resolución no es más que otra barrera económica para acceder a trámites esenciales y mantener vínculos legales con su propio país.










