Yeny Valdés al borde de la muerte: el diagnóstico que casi le cuesta la vida

Redacción

La cantante cubana Yeny Valdés, conocida por haber sido una de las voces de la legendaria orquesta Los Van Van, vivió recientemente uno de los momentos más duros de su vida. Estuvo literalmente al borde de la muerte tras sufrir una emergencia médica tan grave que terminó con ella hospitalizada durante casi tres semanas, pasando por cuidados intensivos y salas regulares. Hoy, ya fuera de peligro, decidió romper el silencio y contar lo que vivió.

A través de una publicación en Facebook, Yeny explicó que todo ocurrió el pasado 2 de noviembre, aunque prefirió esperar a recuperarse antes de compartir la historia. Según confesó, en aquel momento no sabía si iba a salir viva del hospital, por lo que necesitó tiempo y fuerzas para hablar del tema públicamente.

Todo comenzó con dos días de fiebre alta, un síntoma que inicialmente la hizo pensar que se trataba de COVID-19. Sin embargo, la situación era mucho más seria. Su esposo notó que la fiebre venía acompañada de temblores intensos y que Yeny apenas podía mantenerse en pie, así que no dudó en llevarla de urgencia al hospital, una decisión que resultó crucial.

Los médicos fueron claros y contundentes: si hubiera esperado un solo día más para acudir, probablemente no estaría contando la historia. La gravedad del diagnóstico dejó a todos en shock.

“Si esperamos un día más, no la cuento. Resulta que tenía un absceso de 17 centímetros en el hígado y la infección ya estaba comenzando a pasar a la sangre”, reveló la propia artista. Una frase que hiela la sangre y resume lo cerca que estuvo del desenlace fatal.

Ese diagnóstico marcó el inicio de un ingreso hospitalario que se extendió por 20 días, llenos de procedimientos complejos y mucha incertidumbre. Yeny tuvo que ser sometida a intervenciones invasivas, como la canalización de la vena aorta para recibir antibióticos fuertes, además de la extracción de líquido del pulmón derecho. El proceso de recuperación fue tan duro que incluso tuvo que volver a aprender a caminar.

“Muy fuerte todo… ¡pero ya pasó!”, escribió la cantante, agradeciendo a la familia de su esposo, a su familia en Cuba, a su madre y a las deidades de su fe religiosa por haberla acompañado en ese momento tan crítico.

El mensaje tuvo un cierre especialmente emotivo dedicado a su esposo, Erick Barbería, a quien atribuyó haberle salvado la vida por no separarse de ella ni un segundo. También lanzó una advertencia a sus seguidores: “La mejor medicina es la preventiva. Ya estoy en la pelea”.

Las reacciones no se hicieron esperar. Miles de seguidores, amigos y colegas inundaron la publicación con mensajes de apoyo, alivio y buenos deseos, celebrando que Yeny haya logrado superar esta durísima prueba.

Esta crisis de salud no llega de la nada. Desde 2019, Yeny Valdés ha enfrentado diversos problemas médicos que ya habían encendido alarmas entre sus seguidores.

En 2024, la artista reveló que padece una enfermedad neurológica crónica e irreversible, relacionada con el fuerte impacto emocional que le provocó emigrar de Cuba y comenzar una nueva vida en Estados Unidos. Dos años antes, había explicado que sufría temblores en la mano izquierda, sobre todo en momentos de estrés, y que debía someterse a controles neurológicos periódicos.

En enero de 2024, volvió a hablar públicamente de su estado de salud, reconociendo que su recuperación avanzaba lentamente y que la música y el cariño del público se habían convertido en su principal refugio emocional. Incluso reflexionó sobre la importancia de valorar la salud y dejar de quejarnos tanto.

Tras dejar Van Van en 2017 al emigrar a EE. UU., Yeny siempre ha agradecido la atención médica recibida en ese país. En abril de 2025, celebró con emoción la obtención de la ciudadanía estadounidense, un logro personal alcanzado en medio de años de adaptación, batallas internas y desafíos médicos.

Hoy, sobreviviente de una de las pruebas más duras de su vida, Yeny Valdés alza la voz no solo para agradecer, sino para alertar. Su testimonio es un recordatorio claro de lo frágil que puede ser la salud, incluso en quienes llevan años luchando en silencio.

Habilitar notificaciones OK Más adelante