Lo que parecía un viaje normal rumbo a La Habana terminó convirtiéndose en una escena digna de una película policial. Un vuelo comercial que salía desde Miami con destino a Cuba tuvo que ser desviado de urgencia luego de que las autoridades descubrieran que, a bordo, viajaba un hombre acusado de protagonizar un violento tiroteo pocas horas antes en la ciudad de Hialeah.
Según informaron medios locales, el arresto fue el resultado de una rápida operación conjunta entre la Policía de Hialeah y el Departamento de Seguridad Nacional. El sospechoso habría intentado abandonar el país para escapar de la justicia, pero su plan se vino abajo justo antes de despegar definitivamente rumbo a Cuba.
Todo comenzó la mañana del domingo, alrededor de las 10:30 a.m., frente a la conocida cafetería La Lunita, ubicada en el área de 2200 West 8th Court, un punto bastante concurrido de Hialeah. Lo que inició como una discusión terminó escalando a niveles extremos, sembrando el pánico entre quienes se encontraban en el lugar.
El sospechoso fue identificado como Daniel Odio-Suarez, también registrado como Daniel Odiosuarez, un hombre de 36 años residente en Cutler Bay. De acuerdo con los registros de la cárcel del condado Miami-Dade, enfrenta cargos por intento de asesinato en segundo grado, un delito grave que podría costarle muchos años tras las rejas.
El informe policial indica que todo se desencadenó tras una discusión entre Odio-Suarez y otra persona, cuya identidad no ha sido revelada. Un guardia de seguridad de la cafetería, testigo directo del altercado, relató que la situación se salió de control en cuestión de segundos.
Según su testimonio, Odio-Suarez sacó un arma de fuego, comenzó a perseguir a la víctima alrededor de su propia camioneta Mercedes-Benz y disparó en varias ocasiones sin pensarlo dos veces. En la escena, los agentes recuperaron tres casquillos percutidos, lo que confirmó la versión ofrecida por el testigo.
La víctima fue hallada con heridas de bala en las piernas. Debido a la gravedad inicial del ataque, tuvo que ser trasladada en helicóptero al Hospital Jackson Memorial. Afortunadamente, las autoridades confirmaron más tarde que las lesiones no ponían en peligro su vida, aunque no se han dado detalles sobre su evolución médica.
Tras el tiroteo, Odio-Suarez abandonó la escena y condujo directamente al Aeropuerto Internacional de Miami. Mientras los detectives avanzaban en la investigación, lograron localizar su vehículo estacionado en uno de los garajes del aeropuerto, lo que encendió todas las alarmas.
Poco después, se confirmó que el sospechoso ya había abordado un vuelo de American Airlines con destino final a La Habana. Con apoyo federal, las autoridades actuaron con rapidez y ordenaron el regreso inmediato del avión a la terminal del MIA antes de que continuara su ruta internacional.
Una vez en tierra, Odio-Suarez fue arrestado sin incidentes y trasladado al Departamento de Policía de Hialeah para su procesamiento. Según el informe, el boleto le habría costado 406 dólares y fue adquirido con la clara intención de evitar su captura.
Durante el interrogatorio, el acusado ofreció lo que los investigadores describen como una “confesión completa” del tiroteo. Posteriormente, fue ingresado en el Centro Correccional Turner Guilford Knight, donde permanece detenido.
Este lunes, durante su comparecencia ante la corte, un juez decidió negarle la fianza, por lo que seguirá bajo custodia mientras avanza el proceso judicial. El caso ha llamado la atención por la rapidez de la operación y por el inusual desvío de un vuelo internacional, una medida que deja clara la gravedad de los cargos que enfrenta.
Por ahora, la investigación continúa abierta y las autoridades no han revelado el motivo exacto de la discusión ni la identidad de la víctima, pero el incidente ya ha dejado una fuerte impresión tanto en Hialeah como en el aeropuerto de Miami.







