El senador republicano por Florida Rick Scott lanzó una afirmación que en La Habana debe haber caído como un cubo de agua fría: los días del régimen cubano están contados. Sin rodeos ni lenguaje diplomático, el legislador aseguró que el poder de Miguel Díaz-Canel y de la dinastía Castro entra en su recta final.
Desde su cuenta en X, Scott respaldó abiertamente la postura de Donald Trump y fue directo al punto. Dijo que ya no habrá más petróleo ni más dinero para sostener a Cuba, dejando claro que el oxígeno económico que mantuvo con vida al castrismo durante años se acabó. Para un régimen adicto al subsidio ajeno, el mensaje es devastador.
Scott fue aún más lejos y llamó al régimen a rendirse. Afirmó que debe permitir que el pueblo cubano tenga, por fin, el gobierno que se merece: democracia y libertad, dos palabras que el castrismo lleva décadas criminalizando mientras se aferra al poder a cualquier costo.
Estas declaraciones llegan después del mensaje contundente que Donald Trump lanzó el domingo al gobierno cubano, anunciando el fin inmediato del flujo de petróleo y dinero procedente de Venezuela, una tabla de salvación que La Habana explotó durante años para sostener su aparato represivo y maquillar el desastre económico interno.
En su publicación en Truth Social, Trump no dejó espacio para interpretaciones. Aseguró que no habrá más petróleo ni más dinero para Cuba, “cero”, y recomendó al régimen llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde. Una advertencia que suena más a ultimátum que a consejo.
El propio Trump recordó que durante décadas el régimen cubano sobrevivió gracias al crudo y los recursos venezolanos, a cambio de servicios de seguridad y control político para Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Un negocio oscuro que terminó de hundirse con la caída del chavismo.
Días antes, Rick Scott ya había adelantado que el régimen cubano podría colapsar entre 2026 y 2027, como consecuencia directa del derrumbe venezolano y de una ola de cambios políticos que, según él, recorrerá toda la región. Para Scott, Cuba no es un caso aislado, sino parte de un dominó autoritario que empieza a caer.
En declaraciones a Fox News, el senador afirmó que la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses marca el inicio de una transformación hemisférica. Según su visión, después de Venezuela vendrán Cuba y Nicaragua, y Colombia también entrará en un nuevo ciclo político. Democracia regresando al continente, como él mismo lo describió.
Scott recordó además que ya había advertido en 2024, durante una entrevista en el programa 60 Minutes, que los días de Maduro estaban contados. Entonces dijo que su caída, por la vía que fuera, tendría un impacto directo sobre el régimen cubano, al que siempre ha definido como dependiente y parasitario del respaldo venezolano.










