El músico cubano Cándido Fabré volvió a sacar la cara por el régimen, esta vez con un mensaje empalagoso en redes sociales donde defendió el socialismo a capa y espada y se deshizo en elogios hacia Lázaro Expósito Canto, ex primer secretario del Partido Comunista en Santiago de Cuba y Granma. Todo esto, claro está, mientras el país vive apagones eternos, inflación salvaje y una estampida migratoria sin precedentes.
Desde su cuenta de Facebook, Fabré aseguró que Expósito fue la prueba viviente de que “con revolución y socialismo sí se puede”, una frase que suena a chiste de mal gusto para millones de cubanos que sobreviven entre colas, salarios de hambre y un futuro cancelado. Según el músico, el exdirigente logró “motivar al pueblo” y “sacarlo adelante”, aunque la realidad de esas provincias cuenta una historia muy distinta.
En su arrebato de devoción política, el cantante llegó a presentar a Granma y Santiago de Cuba como “faros” que otros territorios querían imitar, atribuyendo esa supuesta “magia” a la visión de Expósito. Una narrativa reciclada del manual oficialista, donde siempre hay héroes imaginarios y jamás responsables reales del desastre.
Fabré también apeló al clásico lema de “cambiar lo que debe ser cambiado”, pero sin salirse ni un milímetro del guion del poder. Habló de encontrar un “nuevo líder” surgido de las entrañas del propio sistema, como si el problema de Cuba fuera falta de caras y no un modelo político agotado, autoritario y fracasado. Una continuidad maquillada que ignora el rechazo creciente hacia una cúpula desconectada del pueblo y sostenida solo por la represión.
Este nuevo mensaje confirma algo que ya nadie discute: Cándido Fabré sigue siendo un vocero fiel del castrismo, incluso en el peor momento económico y social que ha vivido el país en décadas. Mientras la gente protesta, emigra o se desespera, él prefiere aplaudir a los mismos responsables del colapso.










