La maquinaria represiva del régimen cubano volvió a activarse sin pudor. Esta vez, el blanco fue una joven santiaguera citada de urgencia por la Seguridad del Estado luego de publicar una simple encuesta en redes sociales que dejó al descubierto lo que muchos en el poder no quieren ver ni escuchar.
Selena Lambert Ortega, de 24 años, conocida en Facebook como “Ojos Bellos Lambert”, lanzó una pregunta en el grupo “Compra y venta en Santiago de Cuba” que rápidamente se volvió viral. La propuesta era tan sencilla como incómoda para el régimen: escoger quién debía ser presidente de Cuba, Marco Rubio o Miguel Díaz-Canel.
Horas después de publicado el sondeo, Selena recibió la temida notificación. Debía presentarse de inmediato en la Segunda Unidad de la Policía de Santiago de Cuba, el tristemente célebre “Palacete”, un lugar asociado desde hace años a interrogatorios políticos, amenazas y presiones psicológicas. Así lo denunció el comunicador independiente Yosmany Mayeta Labrada.
Según informó Mayeta, la joven ya se encontraba bajo interrogatorio, mientras sus familiares esperaban afuera sin información oficial, consumidos por la angustia. El patrón es viejo y conocido: silencio institucional, intimidación y miedo como método de control.
La publicación, realizada cerca de las 11 de la noche del lunes, explotó en redes en menos de 24 horas. Selena escribió con ironía: “Comenzaron las elecciones a la presidencia de Cuba. Déjame tu voto”, invitando a reaccionar con “me gusta” para Rubio y “me encanta” para Díaz-Canel. El resultado fue un golpe directo al discurso oficial.
Al cierre de esta nota, más de 36 mil personas habían reaccionado y casi cinco mil comentado. La diferencia fue demoledora: alrededor de 35 mil votos a favor del político cubanoamericano y secretario de Estado de Estados Unidos, frente a menos de 500 apoyos para el gobernante impuesto por el Partido Comunista. Un retrato brutal del descrédito del régimen, sin maquillaje ni consignas.
Mayeta fue claro al resumir el absurdo de la situación: el único “delito” de Selena fue dejar que la gente opinara. Una encuesta informal terminó revelando una verdad que la dictadura no tolera: miles de cubanos prefieren expresar simpatía por un político extranjero antes que respaldar a quien gobierna Cuba sin haber sido elegido libremente.
El comunicador advirtió que este nuevo episodio confirma la inexistencia de libertad de expresión en la isla, donde cualquier gesto de pensamiento independiente se paga con citaciones policiales, amenazas veladas e interrogatorios intimidantes. En Cuba, pensar diferente sigue siendo peligroso.
Finalmente, Mayeta exigió la liberación inmediata de Selena Lambert Ortega y responsabilizó directamente a la Seguridad del Estado por cualquier daño físico o psicológico que pueda sufrir. Su mensaje fue contundente y necesario: el silencio protege a los represores; la visibilidad protege a la víctima. Y en un país secuestrado por el miedo, eso ya es un acto de resistencia.










