Hay videos que duran segundos… pero pesan años. Décadas. Dolor acumulado. Nostalgia guardada en silencio. Uno de esos clips acaba de estremecer TikTok y, como era de esperarse, ha tocado fibras muy profundas dentro de la comunidad cubana.
Todo comenzó cuando la usuaria @aallyss111 decidió mostrarle a su madre —una abuela cubana de 90 años— un video creado con inteligencia artificial donde aparecen Donald Trump y Marco Rubio caminando por una Habana completamente libre. Una Habana distinta. Sin consignas. Sin carteles políticos. Sin ese aire de resignación que muchos cargan cuando hablan de la isla.
Lo que vino después fue puro sentimiento. Al ver las imágenes, la anciana se llevó la mano al pecho, miró la pantalla con los ojos aguados y soltó una frase que partió el alma colectiva:
“Ojalá yo pueda ir a Cuba antes de morirme y verla libre, libre.”
No fue un discurso largo. No hizo falta. En esas pocas palabras estaba resumida la historia de miles de cubanos mayores que salieron con una maleta pequeña y un corazón roto, creyendo que regresarían pronto… y terminaron esperando toda una vida.
El video fue acompañado por “Nuestro Día (Ya viene llegando)” de Willy Chirino, una canción que para muchos exiliados funciona casi como un himno no oficial de esperanza. Esa combinación —IA + nostalgia + realidad histórica— fue una bomba emocional perfecta para las redes.
En cuestión de horas, los comentarios comenzaron a inundar la publicación. Muchos desde Miami, otros desde España, México y hasta dentro de Cuba usando VPN. Las reacciones no eran simples likes: eran confesiones colectivas.
“Se me hizo un nudo en la garganta.”
“Mi abuela murió con ese mismo sueño.”
“Que Dios la deje ver su tierra libre.”
“Ella somos todos los que no hemos podido volver.”
Cada comentario era una historia. Una pérdida. Un deseo heredado.
Después llegaron mensajes aún más directos y cargados de emoción:
“Claro que sí, abuelita, Cuba será libre pronto.”
“Quien no llore con esto no sabe lo que es ser cubano.”
“Ella representa a una generación que lo sacrificó todo.”
Y es que más allá de la política o del debate, lo que hizo viral este video fue algo mucho más poderoso: la representación de una generación que envejeció esperando justicia para su país. Personas que no piden riquezas ni fama, solo poder volver a caminar por sus calles sin miedo.
La imagen de la abuela llorando frente a un futuro que solo existe gracias a la inteligencia artificial se convirtió, irónicamente, en una de las escenas más reales sobre el sentir del exilio cubano.
Porque cuando alguien de 90 años todavía sueña con regresar… no estamos hablando de política. Estamos hablando de patria.







