En Cuba no invierto ni un peso más”: cubano explota tras estafa con una moto

Redacción

La frase es tan contundente como dolorosa: “En Cuba no invierto ni un peso más”. Así resume su experiencia un cubano residente en el extranjero que terminó estafado cuando intentó hacer algo tan simple —y tan humano— como ayudar a su hermano comprándole una moto eléctrica en la isla. Su denuncia, publicada en TikTok, se volvió viral porque refleja una realidad que muchos conocen demasiado bien.

El joven contó en redes sociales cómo cayó en una estafa que le costó dinero, confianza y, sobre todo, la ilusión de poder seguir ayudando a su familia desde fuera. A través de un video que rápidamente empezó a circular, explicó paso a paso cómo perdió el dinero enviado por Zelle y descargó su indignación contra la falta de valores y los enormes riesgos que implica invertir o comprar cualquier cosa en Cuba desde el exterior.

Identificado en TikTok como @yerovento, el cubano relató que su hermano llevaba tiempo pidiéndole una moto. Sin embargo, él siempre se había negado. ¿La razón? El miedo. Miedo a los robos, a los asaltos, a la violencia que rodea a estos vehículos en Cuba, donde tener una moto eléctrica puede convertirse más en un problema que en una solución.

La decisión final no vino de él, sino de su madre. Pensando en la utilidad para hacer mandados y en las limitaciones físicas de su hijo, decidió que una moto eléctrica era necesaria. Con esa motivación familiar —la misma que empuja a miles de cubanos en el exilio a enviar dinero cada mes— se animaron a hacer la compra.

Ahí fue donde comenzó el desastre. Según explicó, al intentar enviar el dinero por Zelle se encontró con un límite de transferencia. Para resolverlo, pidió ayuda a un amigo, quien completó el pago. Enviaron el dinero, compartieron el comprobante… y a partir de ese momento, los supuestos vendedores desaparecieron sin dejar rastro.

“No hay moto, no hay dinero. Me estafaron”, dijo con rabia y frustración. Y remató con una frase que muchos repiten en silencio: “En Cuba no invierto ni un peso más”. Para él, esta experiencia fue la confirmación definitiva de algo que ya sospechaba desde hacía tiempo.

El joven fue más allá y calificó lo ocurrido como una muestra clara de la falta de valores y de la descomposición social que se vive en la isla. Criticó duramente a quienes se aprovechan del sacrificio de los cubanos que viven fuera, trabajan duro y envían dinero con la esperanza de mejorar la vida de los suyos.

“Uno aquí hablando de libertad, fajado, pasando trabajo, y ellos allá viviendo en la mugre, estafando a su propia gente”, expresó visiblemente molesto. Sus palabras, aunque duras, resonaron con fuerza entre quienes han vivido situaciones similares.

El video generó cientos de comentarios en TikTok. Muchos usuarios le mostraron apoyo y solidaridad, mientras otros compartieron historias casi idénticas: estafas al comprar electrodomésticos, motos, materiales de construcción o incluso al intentar invertir en pequeños negocios familiares en Cuba. Historias distintas, pero con el mismo final: pérdida de dinero y de confianza.

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