En Cuba, la compra de un auto sigue siendo un lujo que pocos pueden permitirse. La corporación estatal Cimex acaba de poner a la venta camionetas chinas KYC modelo F3 a un precio de 29,950 dólares, una cifra que para la mayoría de los cubanos es completamente inalcanzable. La venta se realiza en la agencia de Calle 20, entre Primera y Tercera, en el municipio Playa, según informó la Agencia Cubana de Noticias.
Estas camionetas están pensadas tanto para uso personal como comercial. Son ligeras, de doble cabina, con capacidad para cinco asientos y un motor de 1,6 litros. Soportan hasta 745 kilogramos de carga y cuentan con transmisión manual y tracción 4×2, lo que las hace aptas para el día a día en la ciudad o para viajes interurbanos. Ideal, según la promoción, para quienes necesitan un vehículo resistente y práctico… claro, si tu bolsillo alcanza para pagar casi 30 mil dólares.
El KYC F3 se comercializa principalmente en América Latina y Asia, y ofrece versiones a gasolina y diésel, con motores de hasta 2,0 litros turbo diésel y 114 caballos de fuerza. Comparado con otras camionetas chinas como la Foton Tunland o la JAC T8, la KYC F3 tiene menor capacidad de carga, lo que la hace más adecuada para tareas medianas, pero no para trabajos intensivos o industriales.
La llegada de este modelo a Cuba forma parte de la estrategia del gobierno de diversificar la oferta automotriz mediante convenios con fabricantes internacionales. Recientemente, la empresa estatal china Dongfeng Motor Corporation presentó su catálogo de autos disponibles para la venta en la isla en 2025. Los precios de los vehículos Dongfeng oscilan entre 15,900 euros (unos 21,010 dólares) y 34,100 euros (unos 37,510 dólares), incluyendo modelos a gasolina, diésel, híbridos y eléctricos.
Desde 2024, el gobierno implementó una normativa para la importación, venta y transferencia de vehículos con la intención de modernizar el parque automotor y aliviar la crisis de transporte. Estas disposiciones, publicadas en la Gaceta Oficial No. 128 de 2024, entraron en vigor el 1 de enero de 2025. Incluyen reducción de márgenes comerciales al 20% para entidades estatales, aranceles preferenciales del 10% para vehículos eléctricos y tasas de hasta 30% para autos de combustión interna, además de incentivos para infraestructura de carga eléctrica y la posibilidad de transferir vehículos entre personas naturales y jurídicas.
A pesar de estas reformas, los precios siguen siendo prohibitivos para la mayoría de los cubanos. Incluso los vehículos usados provenientes del turismo, que se venden en moneda nacional, se rigen por el mercado secundario y resultan inaccesibles para gran parte de la población. Modernizar el parque automotor parece estar más orientado a turistas y extranjeros que a quienes viven en Cuba, dejando a muchos soñando con un auto que quizá nunca podrán tener.
En resumen, aunque el gobierno promueva la venta de camionetas chinas y otros vehículos modernos, la realidad económica sigue marcando límites. Los KYC F3 pueden ser una novedad interesante para los ojos curiosos, pero para la mayoría de los cubanos, siguen siendo un lujo imposible de alcanzar.







