Régimen utiliza como propaganda política traslado en helicóptero militar de un bebé recién nacido desde la Isla de la Juventud a La Habana

Redacción

La publicación oficial sobre el traslado en helicóptero de un bebé desde la Isla de la Juventud a La Habana desató una tormenta de críticas en redes sociales. Miles de cubanos denunciaron que el régimen intentó convertir una emergencia médica en un acto triunfalista y propagandístico, usando la vida de un niño para limpiar su imagen ante el mundo.

Bajo etiquetas como #CubaPorLaVida y #CubaPorLaSalud, los medios oficialistas mostraron imágenes del pequeño dentro de un helicóptero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, acompañado por personal médico, y acompañaron las fotos con frases como “la fibra de la que están hechos los cubanos” y acusaciones al bloqueo de Donald Trump por las carencias materiales.

Pero la reacción ciudadana fue inmediata y mayoritariamente crítica. Lo que el régimen quiso presentar como un acto heroico se convirtió en un ejercicio de indignación colectiva. Miles de usuarios recordaron que salvar una vida no debería ser noticia ni propaganda, sino una obligación del Estado.

Eso no tienen que resaltarlo, es obligación de los gobiernos proteger a sus ciudadanos y más a los niños. En cualquier país te trasladan en helicóptero si lo necesitas. No coman tanta porquería con sus propagandas”, escribió una usuaria, reflejando el sentir general.

Muchos señalaron que el caso fue escogido cuidadosamente para tapar la crisis sanitaria que vive la isla. “Uno solo. ¿Y cuántas vidas de niños se pierden todos los días por falta de medicamentos o de corriente en los hospitales?”, cuestionó otra internauta. La ironía fue otra constante: “¡Qué hazaña tan grande! Salvan una vida y matan a miles, ¿cuál es la proeza?”.

No faltaron comparaciones con estándares internacionales: “Eso parece una lata de carne rusa con aspas. En cualquier país civilizado hay helicópteros ambulancia equipados para operar. En Cuba seguimos en el período cretácico”, apuntó un usuario escéptico.

El dolor y la indignación se mezclaron con la denuncia de hipocresía del régimen. “No utilicen el dolor de esos padres para justificar la miseria del sistema”, escribió una joven. Otro agregó: “Ese niño será usado por la dictadura mientras le convenga, y luego olvidado como tantos otros”.

Desde el exilio, la crítica fue igual de dura. “El bloqueo es interno. Los hospitales se caen a pedazos mientras los dirigentes viven con todos los lujos”, denunció una cubana, y otra remató: “Qué clase de hipocresía. Cogen la vida de un bebé para limpiar su imagen. Ojalá Trump cumpla su palabra y acabe de meterle mano a Cuba para que no mueran más niños por hambre y miseria”.

El contraste con la narrativa histórica del régimen no pasó desapercibido. “En 67 años de revolución no han podido tener un hospital en la Isla de la Juventud con todo lo necesario. Eso demuestra el fracaso de su potencia médica”, recordó un usuario.

El comentario más compartido resumió la indignación: “Salvar una vida es lo correcto. Lo indignante es la hipocresía del régimen: convierten una evacuación médica en propaganda, mientras miles mueren en silencio por falta de insumos, médicos o electricidad. Si el amor por los seres humanos fuera real, no sería noticia un helicóptero: sería rutina”.

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