Caen las máscaras: identifican a los represores del acto contra Mike Hammer en Camagüey

Redacción

En Camagüey nadie quedó sorprendido, pero sí quedó todo más claro. En las últimas horas, usuarios en redes sociales comenzaron a identificar a varios de los participantes en el acto de repudio organizado contra Mike Hammer, encargado de Negocios de Estados Unidos en Cuba. Lo que el régimen intentó vender como una “reacción popular espontánea” terminó quedando al desnudo como otro montaje más.

Entre los nombres que salieron a la luz aparecen Yoel Santiesteban y Rafaela Castro, dos figuras bien conocidas dentro de las estructuras oficiales. Ambos estuvieron presentes en la pequeña pero ruidosa protesta contra el diplomático estadounidense, un evento cuidadosamente orquestado y documentado en redes.

Uno de los casos más llamativos es el de Yoel Santiesteban, jefe del Departamento de Organización del Comité Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). Lejos de negarlo, el propio Santiesteban reconoció su participación a través de Facebook, calificando el acto como un “show” armado contra Mike Hammer. “¡Claro que estuve allí! ¿Qué puedes esperar de un joven comunista?”, escribió, antes de borrar el mensaje cuando comenzaron las críticas.

Otra de las personas identificadas fue Rafaela Castro, secretaria del Sindicato en el Hospital Amalia Simoni de Camagüey. Testigos la señalan como una de las voces más activas durante el acto, gritando consignas y animando la gritería típica de estos eventos de repudio.

A la lista se suma Elsy Consuelo Tamayo, exdelegada de la Asamblea Municipal del Poder Popular por el reparto Julio Antonio Mella. Según testimonios recopilados por activistas, esta mujer fue separada de su cargo tras múltiples denuncias por delación y aparece vinculada a la Seguridad del Estado, con antecedentes de infiltración en grupos juveniles ligados a la Iglesia.

También fue identificada Yoly Molina, abogada y secretaria de la UJC en el distrito Mella, una figura directamente conectada con la estructura política juvenil del régimen. Su presencia refuerza la idea de que el acto no tuvo nada de espontáneo y sí mucho de organizado desde arriba.

A estas personas se suma Dayanny Francés, integrante de la UJC Provincial, quien incluso compartió en redes sociales un video en el que insultaba directamente al diplomático estadounidense cuando salía del Hotel Santa María este domingo. Todo quedó grabado.

Las imágenes del acto de repudio muestran a un pequeño grupo esperando a Mike Hammer a las afueras de su hospedaje, repitiendo consignas sacadas del manual castrista: “¡Abajo el bloqueo!”, “¡Fuera de Cuba!”, “¡Gusano!” y “¡Genocida!”. Frases recicladas, caras conocidas y cero espontaneidad.

Este tipo de acciones forman parte de la estrategia habitual del régimen: montar espectáculos mediáticos para desacreditar a figuras extranjeras que resultan incómodas, especialmente diplomáticos que se reúnen con la sociedad civil cubana o denuncian la falta de derechos en la Isla.

No es la primera vez que ocurre algo así. En julio del año pasado, Mike Hammer y su familia fueron interceptados en Varadero por dos individuos que fingían ser ciudadanos comunes. Sin embargo, al ser grabados, quedó en evidencia su vínculo con estructuras oficiales.

Para colmo, el video de aquella confrontación fue publicado en un perfil de Facebook asociado al propio gobierno cubano, dejando clara la jugada mediática. Nada improvisado, nada casual.

El activista Magdiel Jorge Castro aportó más pruebas al identificar a uno de esos individuos como miembro activo de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Incluso mostró imágenes donde el represor recibe un reconocimiento como “cederista destacado” durante una reunión en Plaza América, en el marco del X Congreso de los CDR en junio de 2023.

Al final, lo que queda es lo de siempre: nombres, cargos y vínculos que confirman que los actos de repudio no son del pueblo, sino del poder. Y cada vez cuesta menos trabajo desenmascararlos.

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