Hay historias que, aunque parecen simples, dicen más que cualquier discurso. Y eso fue exactamente lo que pasó con el video de una joven mamá cubana que se volvió viral en TikTok por mostrar algo que para ella es rutina… pero que para muchos fuera de la isla resulta impactante: levantarse a las 4 de la madrugada a lavar porque “llegó la corriente”.
Sí, así mismo. Nada de insomnio ni disciplina extrema. La razón fue mucho más cruda: había electricidad y había que aprovecharla.
“Vivo en Cuba y les traigo una rutina de mi mañana. Bueno, mis amores, les cuento que la corriente llegó a las 4 de la mañana y, por supuesto, me levanté y me puse a lavar”, contó la usuaria @yatmara.bernal en su video, que rápidamente empezó a rodar por redes acumulando miles de visualizaciones.
Su testimonio, contado con naturalidad y sin dramatismo, refleja la realidad diaria de muchísimas familias cubanas que viven pendientes del horario de los apagones para poder hacer algo tan básico como lavar ropa.
Yatmara explicó que no podía darse el lujo de dejar pasar esas horas con electricidad. Tenía ropa acumulada, así que aprovechó la madrugada para adelantar todo lo posible antes de que el servicio volviera a irse.
Pero su día no terminaba ahí. Después de lavar, arrancó la segunda parte de la jornada: resolver la comida.
Preparó su almuerzo para el trabajo con lo que tenía disponible: arroz, mortadela frita, frijoles y tomate. Además, llevó un plátano macho que cocinaría con azúcar más tarde en la oficina. Un menú sencillo, pero que refleja el ejercicio diario de “inventar” con lo poco que aparece.
Luego vino la rutina de mamá, que no espera ni por apagones ni por cansancio. “Vestí a la niña, le puse sus zapaticos, le di su pomito de leche caliente, me tomé un cafecito rápido y salimos. Primero la llevé al círculo y después directo para mi trabajo”, relató.
Su historia puso rostro a la realidad de miles de madres trabajadoras en Cuba que deben reorganizar su vida entera según los horarios eléctricos: lavar de madrugada, cocinar cuando haya corriente, planchar cuando se pueda… y trabajar igual al día siguiente.
Los comentarios no tardaron en llegar. Cubanos dentro y fuera de la isla se sintieron reflejados. Muchos compartieron experiencias similares; otros aplaudieron su energía, su actitud y su capacidad de seguir adelante pese al agotamiento.
Porque si algo dejó claro el video es que no se trata de un caso aislado. Los prolongados apagones siguen golpeando a casi todo el país, obligando a las familias a rehacer sus rutinas alrededor de las pocas horas en que hay servicio.
Cocinar a medianoche, cargar agua de madrugada, planchar al amanecer… tareas básicas que en cualquier otro lugar son cotidianas, en Cuba dependen de un cronograma eléctrico impredecible.
El testimonio de Yatmara terminó convirtiéndose en mucho más que un video viral. Es un retrato cotidiano de la resiliencia cubana, de esa capacidad de adaptarse a lo imposible y seguir funcionando.
Mientras las autoridades siguen atribuyendo la crisis eléctrica a fallas técnicas y falta de combustible, la población la enfrenta en silencio… despertándose a las 4 a.m. para poder, simplemente, lavar.
Porque en la Cuba de los apagones, cuando llega la corriente… nadie duerme.







