Pelotero cubano Yasiel Puig podría pasar 20 años en prisión en Estados Unidos por estar involucrado en una gran red de apuestas ilegales

Redacción

El exjardinero de Grandes Ligas Yasiel Puig recibió un golpe seco fuera del terreno. Un jurado federal lo declaró culpable de obstrucción de la justicia y de mentir a investigadores federales que seguían la pista a una operación ilegal de apuestas. El fallo, confirmado por la Fiscalía federal, llega tras un juicio largo y nada amable para quien alguna vez fue sinónimo de espectáculo en la MLB.

El proceso se extendió por varias semanas y trajo a declarar a funcionarios de Major League Baseball y a Donny Kadokawa, un entrenador en Hawái señalado como intermediario de las apuestas de Puig. Ahora, el pelotero de 35 años enfrenta hasta 20 años de prisión federal, con sentencia fijada para el 26 de mayo. Silencio total de su defensa tras el veredicto.

El caso tiene historia. Puig había aceptado inicialmente su culpabilidad en 2022 por mentir a agentes federales. En ese acuerdo reconoció pérdidas superiores a 280.000 dólares en apenas meses de 2019, apostando a tenis, fútbol americano y baloncesto mediante terceros vinculados a una red ilegal liderada por Wayne Nix, exjugador de ligas menores que también se declaró culpable y aún espera sentencia.

Las autoridades aseguran que Puig realizó al menos 900 apuestas a través de plataformas controladas por Nix. El núcleo del juicio estuvo en una entrevista de enero de 2022, donde los fiscales sostienen que el cubano negó saber con quién apostaba, cómo funcionaba el esquema y cómo pagaba sus deudas. Para el Gobierno, no fue confusión: fue engaño deliberado.

Meses después, el propio Puig dio un giro y se declaró no culpable alegando “nuevas pruebas significativas”. “Quiero limpiar mi nombre”, dijo entonces, asegurando que nunca debió aceptar un delito que no cometió. En el juicio se escucharon audios del pelotero hablando en inglés y desfilaron peritos para evaluar sus capacidades cognitivas, según reportes de The New York Times.

La defensa intentó desmontar la acusación alegando baja escolaridad, problemas de salud mental no tratados y fallos de interpretación durante la entrevista clave. Incluso su exabogado testificó que Puig intentó colaborar y que el intérprete tuvo dificultades con su español. El jurado no compró esa versión.

Dentro del diamante, la historia fue otra. Puig bateó para .277, conectó 132 jonrones y empujó 415 carreras en siete temporadas de MLB, seis de ellas con los Dodgers. Fue All-Star en 2014 y Vin Scully lo bautizó como “The Wild Horse” por su estilo indomable. Llegó a las Grandes Ligas con 22 años, apenas un año después de salir de Cuba.

Tras pasar por Cincinnati y Cleveland en 2019, quedó agente libre, jugó en México y el año pasado firmó en Corea del Sur con los Kiwoom Heroes. Del rugido del estadio al silencio del tribunal, la caída de Yasiel Puig recuerda que fuera del terreno no hay talento que valga cuando la justicia entra en juego.

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