Después de más de un mes de gritos, risas, alianzas, traiciones y momentos que hicieron explotar las redes, el reality El Rancho de Destino llegó oficialmente a su gran final. Fueron 33 días que mantuvieron a buena parte de la comunidad cubana en Estados Unidos pegada al teléfono, comentando cada episodio como si se tratara de una novela en tiempo real. Y hay que decirlo: el show logró exactamente lo que buscaba… que todo el mundo hablara de él.
Desde que arrancó, el programa estuvo rodeado de polémica. Para algunos era puro entretenimiento sin censura, una ventana al carácter explosivo y auténtico del cubano. Para otros, sin embargo, era todo lo contrario: un espectáculo que reforzaba estereotipos negativos y dejaba mal parada la imagen de la comunidad. Pero como suele pasar, las críticas no hicieron más que darle gasolina al fenómeno.
TikTok, Instagram y Facebook se llenaron de clips virales: discusiones subidas de tono, reconciliaciones inesperadas, indirectas filosas y uno que otro momento cómico que terminó convertido en meme. Cada concursante tenía su fandom… y también sus haters. Y entre todos, el nombre de La Diosa sonó fuerte durante semanas como una de las figuras más dominantes dentro del reality.
Por eso, la gran final vino con sorpresa incluida. Muchos apostaban a que ella se llevaría el primer lugar, pero el desenlace tomó otro rumbo. El ganador terminó siendo Brayan, mejor conocido como “El Joker”, quien logró imponerse en la competencia y ganarse el apoyo del público en el tramo decisivo.
Su victoria no fue simbólica precisamente. El cubano se llevó un premio que hizo abrir los ojos a más de uno: nada menos que un Corvette y 50.000 dólares en efectivo. Un paquete que, para cualquier participante de reality, representa un antes y un después. Sus seguidores celebraron el triunfo como propio, inundando redes con mensajes de felicitación.







