Cuba amaneció este martes con un escenario inusual en sus alrededores marítimos. No se detectó presencia visible de buques militares de Estados Unidos en las inmediaciones de las aguas cubanas, según reflejan los mapas marítimos actualizados de la plataforma de monitoreo VesselFinder.
La imagen, obtenida a partir de sistemas públicos de seguimiento naval en tiempo casi real, muestra un entorno despejado alrededor del archipiélago, sin contactos identificables de embarcaciones de guerra operando cerca de la isla. Una postal de calma que contrasta con la tensión vivida apenas días atrás.
El cambio resulta llamativo si se compara con lo ocurrido el domingo, cuando esos mismos mapas abiertos detectaron al menos tres buques militares estadounidenses navegando a corta distancia de las aguas cubanas. En uno de los casos, un navío apareció a menos de ocho millas náuticas de la costa norte, en las cercanías de Cayo Romano Occidental, rozando el límite del mar territorial y encendiendo las alarmas.
La imagen correspondiente a este martes refleja un giro claro en la situación. Los buques militares ya no aparecen en el entorno inmediato de Cuba y los contactos visibles se concentran en otras áreas del Caribe, lejos del archipiélago. El mar alrededor de la isla luce tranquilo, al menos en los radares.
Este tipo de plataformas, usadas habitualmente para seguir el tráfico marítimo y naval casi en tiempo real, evidencian cómo la presencia militar en la región puede variar de un día para otro, sin previo aviso y sin explicaciones públicas.
Mientras tanto, el régimen cubano guarda silencio. Hasta el momento no ha emitido ninguna declaración ni sobre la presencia de buques estadounidenses el domingo ni sobre la ausencia actual reflejada en los mapas. Una actitud habitual de un poder que prefiere callar antes que explicar, incluso cuando el contexto regional está cargado de tensiones energéticas, sanciones y advertencias desde Washington.







