Noche de terror en Contramaestre: 13 contra 1 y un final que estremece a Cuba

Redacción

La violencia volvió a sacudir a Contramaestre y esta vez el desenlace fue fatal. Lo que debía ser una noche de ocio terminó convertido en una escena de terror que hoy tiene a todo un municipio hablando. Un joven de apenas 25 años perdió la vida tras ser brutalmente atacado por un grupo de 13 personas en el centro recreativo “El Bosque”, un sitio muy frecuentado por jóvenes en esa zona de Santiago de Cuba.

El hecho ocurrió la noche del 10 de febrero y, según denuncias difundidas en Facebook por la usuaria Irma Lidia Broek, la agresión fue con armas blancas en medio de una riña. Lo que empezó como un altercado escaló a niveles extremos de violencia que dejaron a dos muchachos gravemente heridos.

La peor parte se la llevó José Enamorado, quien no logró sobrevivir a las lesiones. Falleció en la madrugada siguiente, producto de las profundas heridas sufridas durante el ataque. Su muerte ha causado una ola de tristeza e indignación entre familiares, amigos y vecinos que lo describen como un joven querido y de buena conducta.

El otro herido, identificado como Marino, tuvo que ser operado de urgencia y permanece en estado delicado. Mientras tanto, familiares y allegados mantienen cadenas de oración por su recuperación, aferrándose a la esperanza en medio de tanta tragedia.

Hasta ahora, la información oficial es escasa. No se han revelado muchos detalles sobre cómo se originó la riña ni qué provocó semejante estallido de violencia. Lo que sí se sabe es que el lugar donde ocurrió todo suele ser punto habitual de encuentro juvenil, lo que ha incrementado la preocupación entre los residentes.

En redes sociales, la conmoción ha sido inmediata. Muchos usuarios han exigido justicia y una investigación seria. “José Enamorado era un joven de muy excelente conducta, le apagaron la vida”, escribió Yesenia Coloma, reflejando el sentir de quienes aún no procesan lo ocurrido.

Otros comentarios han ido más allá, vinculando estos hechos al deterioro social que vive el país. “Ya no hay humanidad… esto es sálvese quien pueda”, opinó otra internauta, señalando la crisis económica y la desesperanza como combustible de la violencia.

Y es que este caso no llega en un vacío. Se suma a otros episodios recientes que han puesto sobre la mesa el tema de la seguridad ciudadana y el aumento de la violencia juvenil en Cuba, un fenómeno que cada vez genera más debate.

En medio de esa conversación social, también emerge otro malestar: el de la supervivencia cotidiana. Muchos cubanos sienten que, cuando el Estado no logra garantizar lo básico, el vacío lo ocupan redes informales que encarecen la vida y tensan aún más el ambiente social.

Comentarios en publicaciones relacionadas reflejan esa frustración acumulada. Algunos apuntan que el problema no es solo quien delinque, sino las condiciones que empujan a muchos a situaciones límite.

Desde el exterior también opinaron. Un emigrado cuestionó operativos policiales selectivos mientras la economía dolarizada deja fuera a quienes no reciben ayuda. Según su visión, la reventa y el mercado informal son consecuencia directa de políticas económicas excluyentes.

Otros denunciaron lo que consideran hipocresía institucional: cuando había recursos, nadie perseguía; ahora que escasean, arrecian los operativos contra quienes buscan sobrevivir.

También hubo llamados a la organización antes que al castigo. Un padre de familia resumió que, si la distribución funcionara correctamente, muchos conflictos ni siquiera existirían.

Incluso entre quienes apoyan acciones policiales contra redes ilegales, hay consenso en algo: sin abastecimiento estable ni sistemas transparentes, el mercado negro seguirá siendo parte del día a día.

Por eso, para muchos, la violencia y el desorden social son síntomas de una crisis más profunda. Una donde la incertidumbre, la escasez y la frustración terminan estallando en los lugares menos pensados… como una noche cualquiera en “El Bosque”.

Mientras no haya respuestas claras ni justicia para José Enamorado, Contramaestre seguirá con la herida abierta.

Habilitar notificaciones OK Más adelante