El cantante Lenier Mesa volvió a posicionarse en el centro del debate sobre el futuro de Cuba, esta vez con un mensaje claro y cargado de esperanza: pidió un cambio urgente para la Isla y llamó a la unidad de todos los que comparten ese anhelo.
En un emotivo video publicado en su cuenta de Instagram, el artista mezcló imágenes reales con secuencias generadas por inteligencia artificial para ilustrar su visión de una Cuba distinta. El material incluyó momentos clave de la historia reciente de la nación, reflejando tanto luchas poblacionales como demandas de libertad.
El contenido no rehuyó escenas controvertidas. Allí aparecieron registros de cuando las autoridades de La Habana ordenaron reprimir las protestas del 11 de julio de 2021, así como manifestaciones ciudadanas dentro de Cuba y también en Miami, donde exiliados han levantado su voz en solidaridad con los que permanecen en la Isla.
Lenier no dejó fuera declaraciones de figuras del poder, incluyendo a Raúl Castro defendiendo los principios del comunismo mientras se retrataban escenas de pobreza y carencias que forman parte de la realidad cotidiana de muchos cubanos. También recordó a los jóvenes del proyecto independiente El4tico que hoy enfrentan prisión por su labor crítica.
La banda sonora del video, una canción del propio Lenier, llevó un mensaje de esperanza: “Ya se ve la luz, como pasó en Venezuela… algún día volveremos y gritaremos pa’ fuera”. Ese verso encapsula el tono general del mensaje: una mezcla de dolor, resistencia y anhelo de transformación.
La postura del artista no es aislada ni reciente. En el pasado, Lenier ya había manifestado su rechazo al gobierno cubano actual durante su participación en el reality show “El Rancho de Destino”, donde afirmó sin rodeos que no le interesa el régimen y deseó que pudiera caer pronto.
Más allá de palabras, el artista ha contado experiencias personales de censura y restricciones durante visitas a Cuba, incluida una vez en que le prohibieron presentarse en público, un episodio que reforzó su visión crítica sobre el control estatal de la cultura.
La publicación de Lenier llega en un momento en que varias figuras de la cultura y activistas han expresado su apoyo a la libertad de expresión y a proyectos independientes, muchos de los cuales han pagado un precio por criticar abiertamente al gobierno.







