La noche del sábado dejó una escena difícil de digerir en Santiago de Cuba. Vecinos de Santa María, en las inmediaciones de la Ladrillera de Cuabita, vivieron momentos de angustia tras un grave accidente de tránsito en la conocida carretera de Boniato.
El relato de quienes presenciaron el hecho estremece. Una pipa estatal, según testigos, impactó contra dos jóvenes en plena vía. La descripción de la escena no deja mucho espacio a la imaginación. Los muchachos quedaron tendidos sobre el asfalto, mientras alrededor crecía el nerviosismo y la desesperación.
Las primeras versiones apuntan a que los lesionados responden a los nombres de Jordanis y Héctor, residentes —según información preliminar— en el reparto La República. Hasta ahora, esos datos no han podido ser verificados directamente con familiares, pero circulan con fuerza entre vecinos y allegados.
En las imágenes captadas tras el suceso se distingue la pipa detenida en la carretera, con la matrícula visible y el distintivo de “Operación Agua” en la cabina. También se aprecia la llegada de agentes policiales, lo que confirmó que el incidente generó una rápida movilización en la zona.
Los testimonios son crudos. Vecinos intentando ayudar. Gente gritando instrucciones. Voces alteradas reclamando que no movieran a los heridos y, al mismo tiempo, pidiendo una solución inmediata ante la supuesta ausencia inicial de una ambulancia. El ambiente era de puro caos.
Durante varios minutos, la incertidumbre dominó la escena. Algunos residentes afirmaban que no había transporte sanitario disponible. Más tarde, otros testigos confirmaron que finalmente los jóvenes fueron trasladados a centros médicos y que la policía tomó control de la situación.
La carretera de Boniato arrastra desde hace años una reputación preocupante. Tramos oscuros, iluminación deficiente y un tránsito constante de vehículos pesados convierten la vía en terreno fértil para accidentes. Lo ocurrido este fin de semana vuelve a encender alarmas que rara vez encuentran respuestas duraderas.
Horas después comenzaron a conocerse detalles sobre el estado de los heridos. Luis Jordanis Hernández Ruiz, de 21 años, permanece estable y bajo evolución favorable en el Hospital Provincial Saturnino Lora. Un alivio dentro de la gravedad del episodio.
El segundo lesionado, Héctor Javier Saldivar Ramos, de apenas 17 años, sufrió las lesiones más severas según los testimonios recogidos. Debido a su edad y a la necesidad de atención especializada, será trasladado al Hospital Infantil Sur, conocido como La Colonia Española.
Las circunstancias exactas del accidente siguen rodeadas de versiones encontradas. Algunos vecinos señalan que un grupo de jóvenes caminaba hacia una celebración cuando la pipa perdió el control. Otros mencionan la posibilidad de imprudencia al volante.
Una de las afirmaciones más delicadas apunta al estado del conductor. Varias personas en el lugar sugieren que podría haber estado bajo los efectos del alcohol. Hasta el momento, esa información no ha sido confirmada oficialmente, aunque el comentario circula con insistencia entre testigos.







