El miedo a llegar a la corte y no salir es real. Y eso lo dejó clarísimo un joven cubano con formulario I-220A que decidió contar en redes sociales cómo fue su experiencia este jueves en la Corte de Inmigración de Orlando, Florida. Según relató, fue con el corazón en la mano… y salió con una nueva fecha para finales de 2026. Sí, leíste bien: 2026.
“Acabo de salir de la Corte de Orlando. Les hago este video para informar”, comenzó diciendo. Y no lo hizo por drama ni por likes, sino porque —como él mismo explicó— siempre hay alguien buscando una actualización antes de enfrentar su propia cita. En temas migratorios, cualquier detalle puede hacer la diferencia entre ir con ansiedad o ir un poco más preparado.
El joven contó que no fue solo. Se presentó acompañado de su abogado, algo que, según muchos expertos y testimonios similares, puede marcar un antes y un después en este tipo de procesos. Tras pasar ante el juez, la sorpresa fue que su caso quedó pospuesto… hasta finales de 2026. Y no fue el único: otro cubano con representación legal que compareció antes recibió exactamente la misma fecha. La sensación general fue clara: el sistema está desbordado.
Pero si algo le quitaba el sueño no era la espera, sino la posibilidad de salir esposado. Su mayor temor era que agentes de ICE estuvieran esperando para detenerlo. Esa es la pesadilla de muchos migrantes con I-220A que deben presentarse ante la corte. Sin embargo, lo que encontró fue todo lo contrario.
“No había nadie haciendo detenciones de ICE, no había nada extraño”, explicó. Describió el ambiente como “súper tranquilo”, sin operativos visibles ni situaciones tensas dentro del tribunal. Para él, eso fue un alivio enorme. Literalmente confesó que pensó que lo podían dejar detenido en el acto, pero no ocurrió nada fuera de lo normal.
Eso sí, hubo algo que no pudo confirmar: qué pasó con quienes asistieron sin abogado. No supo si corrieron con la misma suerte ni qué fechas recibieron. Y ahí queda la gran interrogante que muchos siguen haciéndose: ¿ir representado cambia el panorama?
Para quienes no están familiarizados, el formulario I-220A es un documento de libertad bajo supervisión que se entrega a ciertos migrantes tras ingresar a Estados Unidos. En los últimos años, miles de cubanos han quedado bajo este estatus, esperando que un juez decida su futuro migratorio. No es residencia, no es parole tradicional, es básicamente una libertad condicionada mientras el caso sigue abierto.
El gran problema es el colapso del sistema migratorio federal. Las cortes están saturadas, los jueces tienen calendarios repletos y las audiencias se están fijando con años de distancia. Eso significa vivir en una especie de limbo legal: no estás detenido, pero tampoco tienes certeza de qué pasará contigo.
Este testimonio se suma a muchos otros que circulan en redes sociales. Cubanos que comparten sus experiencias no solo para desahogarse, sino para orientar a quienes vienen detrás. En medio de un escenario migratorio cada vez más estricto y vigilado, la información se ha convertido en una herramienta de supervivencia.
Por ahora, este joven tendrá que esperar hasta finales de 2026 para volver a presentarse ante un juez. Mientras tanto, continúa en libertad bajo las condiciones de su I-220A, con la esperanza de que cuando llegue esa fecha, su historia tenga un desenlace favorable.







