¿Cuánto rinde realmente un dólar en Cuba? Esa fue la pregunta que lanzó una joven en TikTok… y la respuesta dejó a muchos con la boca abierta. Con solo 1 dólar —equivalente a unos 500 pesos cubanos (CUP) en el mercado informal— decidió salir a la calle y mostrar, paso a paso, qué podía comprar. El resultado fue tan sencillo como contundente.
La protagonista, conocida en redes como @yaneisycanta_98, grabó su recorrido con total naturalidad. Nada de dramatismos exagerados ni discursos políticos, solo una pregunta directa: “¿Qué compras con un dólar en Cuba? Son 500 pesos cubanos. Para que nos rinda vamos a comprar”. Y así comenzó su pequeña misión.
Primera parada: una bolsa de 10 panes por 300 pesos cubanos. Solo ahí ya se había ido más de la mitad del presupuesto. “Solo quedan 200”, comenta mientras hace cuentas. Y es en ese momento donde muchos empiezan a entender lo ajustado del reto. Con los 200 pesos restantes, logró comprar dos refrescos en polvo y dos dulces tipo gelatina. Eso fue todo. Fin del presupuesto.
Al final del video muestra el “banquete”: pan acompañado de bebidas instantáneas y los dulces. “Con un dólar me pude preparar esta merienda. Al pan no le tengo que poner aceite porque tengo otras cosas, gracias a Dios”, dice con una mezcla de resignación y gratitud. La frase, sencilla pero poderosa, resume una realidad que para muchos es cotidiana.
El clip no tardó en viralizarse. Usuarios dentro y fuera de la Isla comenzaron a reaccionar. Algunos se mostraron sorprendidos de que 500 pesos apenas alcanzaran para eso. Otros, que viven la situación día a día, comentaron que incluso esos precios pueden variar según la zona y el momento.
La comparación se vuelve todavía más impactante cuando se pone en perspectiva el salario mínimo estatal, que ronda los 2,100 pesos cubanos mensuales, lo que equivale aproximadamente a unos 4 dólares al cambio informal. Es decir, con el sueldo de todo un mes apenas se podrían comprar cuatro “meriendas” como la que mostró la joven. La matemática habla sola.
Más allá de los números, el video refleja algo mucho más profundo: la rutina de miles de familias que deben calcular cada peso antes de gastarlo. No se trata de lujos, ni de caprichos. Se trata de garantizar algo tan básico como una merienda.
En un contexto marcado por inflación, escasez y un mercado informal que dicta los precios reales, el poder adquisitivo del peso cubano se ha ido erosionando de forma evidente. Lo que antes podía alcanzar para varias compras, hoy apenas cubre lo esencial.
El video de esta joven no muestra tragedias ni escenas extremas. Muestra algo más potente: normalidad. Una normalidad donde un dólar no es símbolo de abundancia, sino de cálculo. Donde cada compra implica restar mentalmente y ajustar expectativas.
Y quizá por eso impacta tanto. Porque no es un análisis económico complicado, es una bolsa de pan y dos sobres de refresco. Es la imagen clara de cuánto vale realmente un dólar en la Cuba de hoy.







