¿Cuba será afectada por intensa ola de calor en medio de los infernales apagones? Esta es toda la verdad

El meteorólogo cubano Alejandro Adonis Herrera salió este jueves a ponerle freno a una ola… pero de desinformación. En medio de publicaciones virales que advertían sobre una supuesta “intensa ola de calor” en Cuba, el especialista utilizó sus redes sociales para aclarar qué está pasando realmente con las temperaturas en la isla y, de paso, lanzó una crítica bastante directa contra años de narrativa oficial del régimen.

Adonis explicó que sí existe un potente anticiclón en niveles medios de la tropósfera que durante los próximos días se mantendrá cerca de Cuba y de la Península de Yucatán. Ese sistema, según detalló, provocará menos lluvias y un aumento considerable de las temperaturas en buena parte del país.

Pero ojo, una cosa es calor fuerte y otra muy distinta es una ola de calor, y ahí fue donde el meteorólogo quiso marcar distancia de los mensajes alarmistas que comenzaron a circular en redes.

El especialista aclaró que muchas publicaciones estaban ubicando erróneamente el fenómeno sobre el Caribe oriental y además confundían un anticiclón atmosférico con uno de superficie. En pocas palabras: estaban mezclando conceptos como quien improvisa un parte meteorológico desde el sofá de la casa.

Aunque reconoció que el ambiente será sofocante, Adonis insistió en que técnicamente no se cumplen todavía las condiciones para hablar de una ola de calor generalizada en Cuba.

Según explicó, para considerar oficialmente ese escenario debería registrarse al menos un 20 % de las estaciones meteorológicas del país con temperaturas máximas iguales o superiores a 37 grados Celsius durante cinco días consecutivos. Y, sinceramente, considera que eso no ocurrirá esta vez.

Eso sí, tampoco maquilló la realidad. El meteorólogo admitió que temperaturas superiores a 34 grados combinadas con la humedad brutal de Cuba convierten cualquier día en un verdadero horno tropical. Y claro, en algunas zonas podrían alcanzarse fácilmente los 37 o hasta 38 grados.

“Calor horrible”, así mismo lo describió. Porque cualquiera que haya pasado un apagón de 12 horas en La Habana o Santiago sabe que el infierno no necesariamente queda debajo de la tierra, asere.

Pero la parte más fuerte de su publicación vino cuando tocó un tema que durante años el oficialismo cubano prácticamente evitó reconocer: las olas de calor en Cuba sí existen.

Adonis recordó cómo históricamente algunos meteorólogos oficiales aseguraban en televisión que el país no sufría olas de calor debido a su condición de archipiélago estrecho rodeado de brisas marinas. Una explicación que calificó sin rodeos como poco convincente.

Y fue todavía más lejos al señalar que el calentamiento global ya rompió hace rato muchos de esos viejos argumentos. De hecho, Cuba ha registrado en los últimos años temperaturas récord que superaron incluso los 40 grados Celsius, algo que antes parecía impensable.

El especialista dejó caer además una crítica bastante incómoda para el discurso del régimen. Según sugirió, durante mucho tiempo existió una especie de política implícita de vender la idea de que en Cuba “todo está bien”, incluso cuando la realidad climática ya demostraba lo contrario.

Básicamente, otra versión tropical del clásico relato oficial donde nada funciona, pero todo supuestamente marcha perfecto.

Y los datos recientes parecen darle la razón. En 2024 Cuba rompió por primera vez la barrera histórica de los 40 grados cuando en Jucarito, Granma, se registraron 40.1 ºC. Además, durante 2025 varias estaciones meteorológicas reportaron temperaturas de 37 grados o más en diferentes provincias del país.

Incluso un estudio científico publicado en mayo de 2025 identificó por primera vez un aumento de la mortalidad diaria asociado directamente a olas de calor en Cuba, un tema del que antes prácticamente ni se hablaba públicamente.

Mientras tanto, el Instituto de Meteorología prevé que mayo de 2026 será uno de los meses más cálidos de los últimos años, con temperaturas por encima de los promedios históricos y un verano que promete noches extremadamente calurosas y casi sin alivio térmico.

Y ahí está el verdadero problema. Porque entre apagones eternos, falta de ventilación, escasez de combustible y viviendas convertidas en hornos, el calor en Cuba dejó hace rato de ser simplemente una molestia del clima. Hoy también es otra consecuencia directa del colapso que vive el país.