Dron espía de EE.UU. rodea Cuba y deja al régimen mirando pa’l cielo

Un dron de vigilancia de la Marina estadounidense volvió a poner a Cuba en el radar… literalmente. Durante la noche del jueves, un MQ-4C Triton —identificado con el curioso indicativo “BLKCAT6”— realizó un largo recorrido alrededor de la isla. Primero se desplazó por la costa sur y luego se acercó a la zona de La Habana, en lo que claramente no fue un simple paseo aéreo.

Lo más interesante es que este movimiento no pasó desapercibido. Gracias a plataformas abiertas como Flightradar24, cualquier persona con acceso a internet pudo seguir el trayecto del dron en tiempo real. Además, cuentas especializadas en inteligencia de fuentes abiertas, como las que analizan movimientos militares globales, se encargaron de difundir y comentar cada detalle del vuelo.

¿Y cómo fue exactamente esta misión? Pues bastante meticulosa. El dron, registrado con el número 169806, voló a altitudes cercanas a los 49,000 pies (unos 15 kilómetros de altura). Mantuvo una velocidad constante de alrededor de 308 nudos y ejecutó esos típicos patrones circulares que suelen asociarse con tareas de vigilancia e inteligencia. Nada improvisado: todo muy calculado.

Según los análisis compartidos en redes, hubo momentos clave durante el recorrido. Por ejemplo, uno de los últimos registros antes de entrar en el área de control cubano indicaba una trayectoria directa hacia el oeste, cruzando sobre Pinar del Río. Luego, el dron continuó haciendo órbitas al sur de Santiago de Cuba y recorriendo la costa sur en general. En otras palabras, estuvo dando vueltas estratégicas alrededor de la isla durante buena parte del tiempo.

Ya entrada la madrugada del viernes (alrededor de la 1:12 UTC), el aparato se encontraba frente a La Habana. En ese momento, varios observadores confirmaban que el dron seguía activo y en plena misión. Todo apuntaba a que no se trataba de un simple reconocimiento rápido, sino de una operación más extensa y detallada.

Como si fuera poco, el vuelo coincidió con otro movimiento curioso: el paso cercano de un jet privado vinculado al régimen venezolano. Aunque ambos volaban a diferentes altitudes, el cruce en el tiempo llamó la atención de quienes seguían la situación minuto a minuto.

Para entender mejor el contexto, hay que saber que el MQ-4C Triton no es cualquier dron. Está diseñado para misiones de vigilancia marítima de larga duración y puede cubrir enormes extensiones en un solo vuelo, incluso durante 24 horas seguidas. Es, básicamente, un ojo gigante en el cielo.

Y ojo, porque este tipo de operaciones no son nuevas. En los últimos meses ya se habían detectado vuelos similares en la región, incluyendo uno en febrero de 2026 con otros aviones de inteligencia acompañando la misión. Todo esto forma parte de una estrategia más amplia en el Caribe.

De hecho, estas actividades están relacionadas con una operación militar lanzada en 2025, con una inversión multimillonaria y enfocada en reforzar la presencia estadounidense en la zona. Así que no, no parece algo aislado ni casual.

Para añadir más tensión al asunto, el vuelo ocurrió el mismo día en que el presidente cubano advirtió públicamente sobre posibles amenazas militares. Durante un acto oficial, habló de la necesidad de estar preparados ante cualquier escenario, incluyendo una posible agresión.