Trump sigue cerrando el cerco a la dictadura: Firma orden ejecutiva que congela todos los bienes en EEUU vinculados al régimen cubano

La presión contra el régimen cubano subió otro nivel este viernes. Donald Trump firmó una orden ejecutiva que congela todos los bienes y activos en Estados Unidos de personas extranjeras vinculadas al poder en La Habana, ampliando el alcance de las sanciones de forma contundente.

La medida, emitida desde la Casa Blanca, se apoya en la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales y refuerza la emergencia nacional declarada previamente sobre Cuba. En palabras claras: Washington considera al régimen una amenaza seria, no solo para su seguridad, sino también para los valores democráticos que dice defender.

El golpe no es simbólico. Abarca sectores clave como energía, defensa, minería, finanzas y seguridad económica. Además, apunta directo a funcionarios, dirigentes, colaboradores y todo el que haya sostenido al sistema, incluyendo a quienes estén implicados en corrupción o violaciones de derechos humanos.

Aquí viene lo más fuerte: la orden también salpica a los familiares adultos de los sancionados, ampliando el radio de impacto. Y no hay aviso previo. Según el propio documento, alertar antes permitiría mover el dinero y burlar las sanciones en segundos.

El mensaje es claro: nadie se salva del radar.

La orden también cierra la puerta de entrada a Estados Unidos a quienes caigan dentro de estos criterios, ya sea como inmigrantes o visitantes, salvo excepciones muy puntuales por interés nacional.

Por si fuera poco, Washington deja abierta la opción de castigar a bancos extranjeros que hagan negocios con los sancionados. En otras palabras, el que se meta, paga.

Desde la Casa Blanca advierten que Cuba sigue siendo un terreno fértil para operaciones de inteligencia y actividades hostiles a solo millas del territorio estadounidense. Esa cercanía, dicen, no es un detalle menor.

Todo esto forma parte de la estrategia de máxima presión contra la dictadura cubana, que ya acumula cientos de sanciones en los últimos meses. El impacto en la isla es evidente: apagones interminables, economía en caída libre y una población cada vez más asfixiada.

El régimen, como siempre, respondió hablando de “castigo colectivo”. Pero del otro lado, figuras como Marco Rubio han sido tajantes: con la cúpula actual, no hay reformas posibles.

Trump ya había dejado caer la pista semanas atrás: aseguró que el modelo cubano está en cuenta regresiva y que Estados Unidos estará listo para intervenir cuando eso ocurra.

Mientras tanto, la realidad sigue apretando. Y esta vez, el cerco parece más cerrado que nunca.