El dúo cubano Gente de Zona, conocido mundialmente por éxitos como “Patria y Vida”, volvió a dejar claro que su música no es solo ritmo, sino también postura. En una reciente entrevista, reafirmaron que llevar la música cubana al mundo ha sido su mayor logro, siguiendo los pasos de leyendas como Celia Cruz, pero sin dejar de defender lo que creen.
Desde España, donde preparan la gira más ambiciosa de su carrera, los artistas se mostraron orgullosos de representar la música tropical. Han pasado de ser desconocidos a convertirse en referentes globales, en un momento donde la música latina pisa fuerte en todos los escenarios.
Pero el camino no ha sido fácil. Según explicaron, crecer como artistas desde Cuba implica lidiar con limitaciones enormes. Sin apoyo de grandes disqueras y con múltiples barreras, han tenido que abrirse paso prácticamente solos, demostrando que el talento cubano puede romper cualquier frontera.
A pesar de todo, hay algo que no han perdido: su identidad. Insisten en mantener ese sello tropical que los define, aunque evolucionen con nuevos sonidos. Su esencia sigue siendo Cuba, aunque no puedan pisarla.
Y ahí está uno de los puntos más duros. Después de posicionarse abiertamente contra el régimen, ambos artistas reconocen que no pueden regresar a la isla. La canción “Patria y Vida” marcó un antes y un después, no solo en su carrera, sino en su relación con el país donde nacieron.
En declaraciones anteriores, no se guardaron nada. Denunciaron la realidad que vive el cubano de a pie: escasez de medicinas, hospitales en crisis y una vida donde sobrevivir muchas veces implica moverse al margen de la ley. Una situación que, según ellos, ha obligado a la gente a “inventar” constantemente para poder salir adelante.
También dejaron claro su rechazo frontal al sistema que gobierna la isla, asegurando que el pueblo no merece seguir sufriendo. Un mensaje directo, sin filtros, que ha tenido consecuencias claras en sus vidas.
Mientras tanto, siguen conquistando escenarios internacionales, donde cada concierto se convierte en una mezcla de fiesta y mensaje. Ver banderas cubanas ondeando en otros países, dicen, es una de las mayores satisfacciones que pueden tener.

